Junto a Felipe González y Fernando Cardoso
Lanzó libro Cien años de luces y sombras, editado por el propio ex mandatario.
Fue una clase magistral de historia y análisis político. Ricardo Lagos y sus amigos, Felipe González y Fernando Henrique Cardoso, explicaron su visión de Chile y el mundo de un modo tan pedagógico, que al termino del lanzamiento del libro «Cien años de luces y sombras», editado por el ex mandatario chileno, la fila para pagar los 26 mil pesos que cuestan los dos tomos, cruzaba la bóveda central de la Biblioteca Nacional.
Mientras sobre el escenario de la Sala América figuraba «Ricardo I», flanqueado por el ex presidente del gobierno español y el político brasileño, en las primeras filas del público destacaban el ministro de Educación, Joaquín Lavín, y su compañero de gabinete en Cultura, Luciano Cruz-Coke, quienes disfrutaron de la complicidad de los tres líderes de izquierda.
El único que rompió la magia fue el ex vocero de gobierno de Lagos Osvaldo Puccio, quien se ganó miradas recriminadoras del moderador, el analista Raúl Sohr, quien no le perdonó tantas interrupciones por su persistente tos.
Atrás, la siempre matea Carolina Tohá tomaba apuntes. A su lado estaba Ricardo Lagos Weber. Eso sí, apenas el senador vio los micrófonos, confesó que a pesar de ser hijo del principal orador, llegó sólo diez minutos antes, por lo que no opinó.
A la salida, Lavín y Cruz-Coke saludaron parsimoniosos a los oradores. «Fue una buena clase. Aprendimos mucho, fue muy entretenido porque el público se ganó pasajes divertidos. Me gustó», aseguró el titular de Educación, quien se mostró particularmente cautivado por el histrionismo de González. «A Felipe lo conocía menos y lo encontré muy bien. Tiró buenas tallas también», finalizó.
Cruz-Coke fascinado «Fue fantástico»
Jorge Núñez
Cruz-Coke también quedó fascinado. «Fue fantástico y además vi un ideario muy común, muy moderno y muy contemporáneo, que piensa al mundo desde ciertas bases comunes».
-¿Qué hacen ustedes escuchando a tres izquierdistas?
-Ja, ja, ja. es que hay ciertas cosas en común, a partir de las cuales nos movemos más a la izquierda o a la derecha, pero que obviamente respeta el mercado y da cuenta de que hacen faltas ciertas regulaciones para que éste no se desbande.


