Nuestro crítico de TV llena de flores al concurso de baile de CHV y al proyecto del Exhuevo Fuenzalida que jibarizó al matinal de Chile.
Como es tradición cada diciembre desde 1997, el enigmático comentarista de televisión de este diario, Larry Moe, se pronuncia acerca de las propuestas programáticas que le han llenado el gusto en la temporada que finaliza y también deja en claro cuáles no pasaron la prueba según su exigente paladar.
La crème de la crème
Así pues, los diamantes de la parrilla 2025 por canal son:
«Nada cambiará» (TV+).– La periodista Cony Téllez condujo este primer ciclo de una muy sui generis incursión en el análisis de la política local, transmitida, en términos al menos escenográficos, desde una bodega. La secundaban un uruguayo de profesión genio (Paulo Araújo) y el historiador más requerido por la pantalla chica (Cristóbal García-Huidobro).
«El medio día» (TVN).- Debutó en marzo partiendo en dos la histórica franja mañanera de la señal pública y resultó un bálsamo para una teleaudiencia saturada de extras de crónica roja, como si no existiese ningún otro tema. Una temeraria pero acertada apuesta por lo misceláneo y diverso, guiada por un temario casero y transversal. Hasta almuerzan al aire.
«Reunión de superados» (Mega).– En el mundo de las teleseries los números de sintonía suelen resultar el indicio más confiable de calidad artística. En efecto, si un culebrón no concita público alrededor de los televisores, significa que sus tramas y personajes no fueron pensados para interpretar y emocionar a la gente. Esta producción, basada en las vicisitudes de las familias alrededor de una comunidad escolar, lo logra.
«Fiebre de baile» (Chilevisión).– Esta propuesta conjuga un arte como la danza, celebridades empeñándose en no hacer el ridículo al practicarla, un jurado estelar y los conflictos entre los participantes llevados a la sobreexposición máxima. No es nuevo el modelo, pero acá se aplica a la perfección.
«El clan» (Canal 13).- Pangal Andrade y su joven parentela, gente muy privilegiada genéticamente, comparten no solo lo sanguíneo, sino que además una pasión por recorrer Chile y hacerlo de manera en que la adrenalina se les dispare. En esta temporada inicial supieron contagiar su espíritu aventurero al televidente y al mismo tiempo llenar la pantalla con paisajes de ensueño (gran fotografía).
Los peores de Chile
En cuanto a las intentonas fallidas, revisemos también las que el viejo Larry preferiría no haber tenido que presenciar este año.
«Amiga, date cuenta» (TV+).- En un principio cautivó por lo deslenguadas y espontáneas de las integrantes, pero el accidentado final, marcado por una discusión en cámara entre dos de ellas, fue evitable e innecesario.
«Buenos días a todos» (TVN).- En doce meses no fue capaz de levantar cabeza con un golpe de timón editorial definitivo. De no reaccionar, la locomotora del tren programático de la red estatal va directo a descarrilarse.
«El internado» (Mega).- ¿Qué es eso de cocinar con el agua hasta la cintura o trayendo los ingredientes desde las alturas? Entiendo que el momento para los circos es en septiembre.
«¿Cuánto vale el show?» (Chilevisión).- Lo único que ha conseguido este remake es agigantar las figuras de los rostros originales, varios de ellos fallecidos. No era la idea.
«El fenómeno» (Canal 13).- «Mekano», pero torpemente extemporáneo. Fue como revivir «El show de los libros» en la era del Kindle y de los formatos digitales.


