Confites Spak produce marshmallows y gomitas, entre otros productos
Abastece a Alvi, distribuidoras, cafeterías, cadenas de donuts y también a Unimarc.
Las clásicas guagüitas que rememoran, por ejemplo, cumpleaños infantiles de antaño, impulsaron el motor emprendedor de Javier Rivera y Drago Glucevic, quienes fundaron en 1983 confites Spak.
La fábrica además produce marshmallows, bolitas de chocolate, maní bañado en chocolate y gomitas en presentaciones individuales y en tamaños pensados para que emprendedores luego los ofrezcan en pequeños paquetes. Abastece a distribuidoras, a Unimarc, Alvi y también a cafeterías y cadenas de donuts que compran sus marshmallows para el chocolate caliente o para decorar sus donuts.
La historia de Spak la cuenta Rivera: «Hucke fue la primera empresa que sacó guagüitas. Luego, McKay la compró y continuó su producción. Cuando McKay fue adquirida por Nestlé, la multinacional dejó de hacer confites, solamente produciría galletas y chocolates, dejando de lado las guagüitas. Justo estaba partiendo y sabía cómo hacerlas, porque había trabajado en la planta de un amigo para aprender y luego independizarme».
Comenzó con un pequeño local en calle Carrascal, que no superaba los 80 metros cuadrados. Hacía malvas de coco, figuritas espumosas que se depositan en almidón para darle forma. Posteriormente, se inclinó por las guagüitas.
En la década de 1990, Rivera le compró la participación de la empresa a Glucevic, quedando como socio mayoritario y actualmente trabaja junto a su hijo, Javier Rivera Carrasco.
Sus inicios no fueron fáciles. «Pude ver resultados tras cuatro o cinco años, momento en que logré comprarme un vehículo y modernizarme más. Había mucha cesantía en los años ochenta y costaba mucho vender, pero mis productos eran artesanales y de bajo costo. Los vendía en La Vega Central y en distribuidoras de confites», sostiene.
Un amigo le comentó que había una máquina botada en el patio de la casa de un conocido. «La compré sin saber realmente para qué servía y revisé libros antiguos de confites. Además, me encantaban las máquinas. Con ella, pude hacer pastillas redonditas que se elaboraban a partir de una masa. Me demoré hartos meses hasta que salió el producto, no era tan atractivo porque se tenía que vender a granel. Además, era imposible competir con la pastilla alpina de menta y violeta de Costa, que era la misma que yo hacía», recuerda.
«El alza del dólar subió el precio de la pastilla alpina, bajó su demanda y pude vender mi pastilla a un costo menor. Seguí con las guagüitas, pero mi pastilla sobrepasó su venta. Pude capitalizarme y me fui a un local más grande en Recoleta», cuenta.
«Sin embargo, hubo otra alza de materia prima y los distribuidores no quisieron comprar mi pastilla», agregó. Se abocó a los cuchuflíes con chocolates rellenos con manjar, bañados en chocolate, y conos para helados de invierno, ya que tenía ambas máquinas. «Las guagüitas siempre estuvieron, no paré de hacerlas», detalla.
Actualmente es el confite que más vende en formatos de 22, 70, 100, 200 y 500 gramos y a granel, luego los mini marshmallows. «La guagüita es el único producto que no pueden importar», afirma. Explica que seguramente lo han intentado, pero las máquinas están diseñadas para rendir mejor haciendo otros confites.
Cuenta que la extinta fábrica Roró, que vendía gomitas y helados de invierno a supermercados, fue comprada tras la muerte de su dueño. Los nuevos propietarios se contactaron con él y le pidieron hacer guagüitas para que las introdujeran en los supermercados. Rivera les terminó comprando sus máquinas y fabricándole además las gomitas.
Luego tuvo otro golpe de suerte cuando un gerente comercial de Alvi, antes de que fuera SMU, propuso comprarle las guagüitas, ya que no entendía por qué algunas empresas grandes no lograban producirlas. «Fue mi segunda oportunidad para despegar», sostuvo.
¿Cuántos productos tiene? ¿Quiénes son sus principales clientes?
«A Unimarc le vendo marshmallows, guagüitas, bolitas de chocolate, bajo la marca Tento y Pelayo. A Alvi le comercializo productos con su marca. Abastezco supermercados regionales del sur, porque con ellos es más fácil negociar. Quedan pocas distribuidoras, en todo el país deben ser alrededor de 60, sin considerar las más pequeñas. Trabajo con La Mundial y Lubba, las más grandes en Santiago, entre otras, además de locales ubicados en regiones».
¿Cómo ha cambiado el mercado de confites?
«Después de la pandemia, vino una crisis y disminuyó el consumo de confites. Las fábricas grandes achicaron todos los formatos. En ese proceso, me demoré un poco más de la cuenta porque ya tenía los envases de las antiguas presentaciones que correspondían a un tamaño familiar. Tras la crisis sanitaria, los consumidores buscaban envases de 100 gramos. Ahora nosotros estamos haciendo formatos más pequeños y el consumo de los supermercados se trasladó a las ferias. Además, empezaron a llegar muchos confites importados a granel, el 80% debe provenir del extranjero. Los emprendedores los compran y hacen bolsitas pequeñas para vender en las ferias».
Confites Spak
Sitio web: www.confitesspak.cl
Correo: [email protected]
Instagram: @spak_chile
Teléfono: +56 9 44634548


