Director de movilidad y políticas públicas del Automóvil Club de Chile analiza accidente de Campos
Es probable que se haya producido un desplazamiento de carrocería por el lado izquierdo, impulsando los pedales y generando la fractura, explica Alberto Escobar.
Cristóbal Campos colisionó su camioneta Ram 1500 4×4 de color gris este lunes por la madrugada en la ruta 78 a la altura de Malloco. El vehículo impactó la barrera de contención, se volcó y finalmente chocó con la pasarela. El futbolista milagrosamente salió con vida del siniestro, aunque sus extremidades inferiores se llevaron la peor parte.
Alberto Escobar, director de movilidad y políticas públicas de Automóvil Club de Chile, explica precisamente por qué el jugador sufrió daño principalmente en esa zona del cuerpo.
«Las lesiones a nivel de extremidades inferiores, tobillo-tibia-pie, son muchísimo más frecuentes de lo que uno cree. Sobre todo en países como el nuestro, donde no todos los vehículos cumplen los estándares mínimos de seguridad, asociados a lo que se denomina como el habitáculo indeformable. Lo que ocurre en siniestros como este es que se desplegaron todos los airbags (cortina, laterales y frontales), pero probablemente no tenía airbag de rodilla. Es probable que se haya producido un desplazamiento de carrocería por el lado izquierdo, impulsando los pedales y generando la fractura», dice Escobar, quien también es especialista en seguridad vial y miembro del board de LatinNcap.
El modelo conducido por Campos ofrece, dentro de su descripción general, varios elementos de seguridad, como conciencia del punto ciego, detección de cruce trasero y advertencia de colisión frontal, entre otras características.
«Él sobrevivió, estoy presumiendo, porque iba con cinturón de seguridad. En el volcamiento evidentemente los pies quedan como atrapados, no es como si estuviera en el espacio y flotaran. Hay un lugar donde van los pedales y pones tus piernas, por lo tanto, la lesión generalmente está dada cuando se desplaza la parte de los pedales hacia adentro y no viene protegido. El habitáculo indeformable debería ser una caja de seguridad e impedir que los pedales se desplacen hacia el interior. En este caso parece que fueron sólo los pedales porque el resto del trabajo lo hicieron los airbags y el cinturón», añade Escobar.
El experto en seguridad de tránsito también explica el efecto «arruga» que se produce en este tipo de accidentes: «Los vehículos que están bien diseñados tienen un sistema de deformación pre-programado, entonces se arrugan en caso de colisión frontal. Se arruga toda la parte delantera, se va absorbiendo la energía cinética y se va disipando hasta llegar a lo que se denomina la cabina, que es un lugar que debiera ser indeformable».


