Marco Enríquez-Ominami, ME-O
Apenas reúna las 35.000 mil firmas que exige el Servel, Marco Enríquez-Ominami inscribirá su quinta candidatura para llegar a La Moneda. «Quiero ser presidente porque amo a mi país, tengo una experiencia de vida que puede ayudar mucho y soy el más preparado y sensato de todos los candidatos. Kast, Kaiser y Matthei odian al Estado.
Quieren achicarlo, cuando necesitamos más hospitales, médicos, enfermeras, colegios, profesores. Kaiser quiere eliminar el ministerio de Educación. Eso es una salvajada. A Jara no le gusta el mercado. Y eso es absurdo, una insensatez. Yo quiero más Estado y más mercado. Fui formado en Francia, quinta potencia mundial. Allá la educación y los hospitales son públicos. El transporte, estatal. Y hay capitalismo. Nuestro modelo económico no lo copia nadie».
¿Qué medidas concretas propone para reactivar el empleo y la economía?
«Un plan público-privado para la creación de empleos a través de obras públicas: carreteras, pasarelas, embalses medianos, puentes, agua potable rural, alcantarillado. En La Araucanía el 25% de los vecinos usan letrinas. Con estas obras creas empleo formal rápidamente, necesitas desde ingenieros hasta mano de obra, dejas infraestructuras, recaudas impuestos y activas el comercio local».
¿Qué plantea para atacar el desempleo femenino?
«El gobierno se farreó la oportunidad. En lugar de generar empleo, aumentó en 165.000 los desempleados. Las mujeres son las más afectadas. Pero ojo que no hay trabajos exclusivos para hombres. Ellas pueden trabajar en la construcción de obras públicas desde diferentes profesiones».
¿En salud, cómo va a reducir las listas de espera?
«En regiones hay falta de especialistas. A los médicos les voy a ofrecer incentivos para irse a trabajar a regiones. Si al cabo de seis meses no tengo respuesta, entonces traigo médicos de Ecuador u otro país. Mi frase es la enfermedad de uno es problema de todos, como en Francia. Tiene que haber gratuidad total en salud. ¿Por qué no reasignamos la compra de armamento para financiar la salud? Propongo una moratoria continental con nuestros vecinos. Congelemos la compra de armas. Por otra parte, pagarles a los jóvenes estudiantes para que dediquen una hora al día a acompañar a un adulto mayor».
¿Cuál es su propuesta para combatir el crimen organizado en los barrios?
«Me junté con el jefe de la policía española, la más prestigiosa de Europa. Me dijo cuatro cosas inmediatas: no politizar el debate; buenos servicios de inteligencia, que los datos de inteligencia se compartan entre las policías y militares, cosa que le cuesta a la izquierda. Que los policías sean profesionales y reforzar el combate al cibercrimen.
Yo agrego sacar los militares a la calle. Que estén de manera permanente cuidando puertos, aeropuertos, terminales de buses, edificios públicos, la infraestructura crítica. Incluso los hospitales y Cesfam si los delitos siguen aumentando. La izquierda se queda corta en estas medidas porque le da terror pensar en los militares en la calle».
¿Cómo enfrentará el aumento de la migración irregular?
«El 30% de la población penal del norte de Chile es extranjera. Todo extranjero que venga a nuestro país de manera ilegal o sea sorprendido delinquiendo debe ser devuelto en un avión de la Fach a su país de origen. También haría controles intermedios dentro del país. No es correcto ingresar a un país a la mala. Tenemos derecho como Estado a planificar la inmigración».


