Carabineros obtuvo perfil genético y detuvo a un sospechoso
Hombre de 44 años será formalizado hoy por el secuestro y muerte de la joven Natalia Zuñiga.
El pequeño monedero de Natalia Zúñiga fue la primera pista que condujo a los peritos del Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar) a un hombre de 44 años, apodado «El cayuya», quien hoy será formalizado por el cargo de secuestro con resultado de muerte de la joven parvularia.
En la mañana del 20 de julio pasado, la muchacha, de 25 años, fue asesinada en una casona de Camino La Vara, en San Bernardo. Su cuerpo, que fue carbonizado, tenía cuatro cortes en el cuello. La investigación criminalística del caso involucró en casi dos semanas una seguidilla de peritajes científicos que fueron arrojando coincidencias sobre una misma identidad.
La primera pista para llegar a la identidad del sospechoso fueron los resultados de pruebas de ADN tomadas al monedero de la parvularia, porque en él había rastros biológicos que no eran de la joven. La segunda evidencia clave fue el cuchillo ensangrentado detectado en la casona, que de igual manera se sometió a un perfil de material genético. Ambos arrojaron una identidad masculina muy parecida.
En paralelo se analizaron los rastros biológicos en el cuerpo de la muchacha. El análisis de estas muestras era coincidente con lo que ya se había detectado.
Hasta el lunes pasado había 16 sospechosos en el caso. A varios se les tomaron pruebas de sangre. Uno de ellos era V. M. N. C., de 44 años. Los análisis a su sangre fueron coincidentes con el perfil genético encontrado en las otras evidencias.
Ayer, en el mismo lugar en donde fue hallada Natalia se organizó un operativo del OS-9 de Carabineros, que incluyó tres allanamientos en la zona en domicilios vinculados al hombre. El sospechoso está detenido, por otro delito, en el penal de Santiago Uno.
«A través de pruebas científicas hemos logrado determinar y podemos asegurar hoy que tenemos individualizada a la persona que cometió el secuestro y homicidio de esta joven», remarcó la fiscal Solange Huerta, quien no dudó en asegurar que «la identidad corresponde».
Según detalló la fiscal, el hombre tiene condenas anteriores en el sistema antiguo de justicia y está en prisión preventiva «por un homicidio cometido días antes».
Satisfecho por los resultados, el jefe del OS-9, teniente coronel Eric Fajardo, acotó que la investigación ahora apuntará a rastrear evidencias que vinculen al hombre con el sitio del suceso, como ropa de la joven, por ejemplo. Ésa es una de las razones de los tres allanamientos realizados ayer.
Cuadrículas de evidencias
Investigación estilo tablero de ajedrez
Tres equipos de peritos, de tres intregrantes cada uno, dividieron y cuadricularon el área entre el domicilio de Natalia y el lugar donde la encontraron muerta.
La zona fue demarcada en áreas de un metro cuadrado, que fueron asignadas cada una a un perito. Estas demarcaciones se llaman cuadrículas. En ellas encontraron 60 evidencias en la búsqueda: 17 teléfonos celulares botados, colillas de cigarros, pisadas, zapatos y el cuchillo ensangrentado.
Ayer, el fiscal Pablo Cortés dijo que el retrato hablado del sujeto se parece «notablemente» al sospechoso.


