Los cuatro imputados quedaron en prisión preventiva
Dos menores de edad y dos adultos fueron formalizados por tres delitos: robo con intimidación, robo calificado y robo con homicidio.
Pocas veces se reúnen en una sola causa tantas pruebas y agravantes como las que se presentaron en la formalización de los imputados por la encerrona en la que resultó muerto un niño de 12 años, ocurrida la madrugada del martes en San Bernardo.
A los detenidos, dos menores de 17 años y dos adultos, uno de 18 y otro de 21 años (el quinto de la banda, de 23 años, fue detenido anoche), se les acusa de tres delitos perpetrados en tres episodios distintos ocurridos en menos de una hora.
A las 0:15 horas, el robo con intimidación que es el punto de partida de los demás delitos: el asalto a la bencinera Shell de calle Eyzaguirre, donde sustrajeron el Mitsubishi blanco que usaron para la encerrona.
Luego, a las 1 de la madrugada, el robo calificado al carabinero de franco, a quien le robaron el celular y una mochila, y que golpearon con saña, fracturándole una clavícula.
Finalmente, a las 1:10, el robo con homicidio, en el que, utilizando el Mitsubishi blanco robado en la Shell, le cortaron el camino al Peugeot 2008 rojo donde viajaban el menor, en uno de los asientos traseros, mientras que delante de él iban su padre y una tía.
Largo viaje
Según reveló la fiscal regional subrogante Paulina Díaz, luego de un extenuante viaje por tierra desde Argentina, justo en la intersección de la caletera Jorge Alessandri Rodríguez con avenida Catemito, el padre y la tía del niño decidieron turnarse para manejar, así que detuvieron el auto, instante que los delincuentes aprovecharon para robarlo.
Actuaron con la misma violencia que en los dos asaltos anteriores: amedrentaron con cuchillos y amenazas, sin reparar en nada, ni siquiera en las dificultades que estaba teniendo el niño para desabrocharse el cinturón de seguridad, ni en los gritos del padre y de la tía que les advertían a los delincuentes que el menor había quedado enganchado.
Uno de los asaltantes, de 17 años, manejó en solitario el Peugeot rojo, mientras el resto de la banda lo siguió detrás, en el Mitsubishi blanco. El niño, atascado por el cinturón de seguridad, fue arrastrado 2,5 kilómetros, lo que le provocó la muerte.
Las pruebas
Por mencionar solo algunas de las pruebas de la fiscalía: las cámaras de seguridad de la bomba Shell, donde se distingue el rostro de varios de los asaltantes; el reconocimiento que de ellos hicieron el trabajador de la bencinera, también asaltado, y el dueño del Mitsubishi; el reconocimiento de varios de ellos que hizo el carabinero asaltado; la vestimenta que usaron los delincuentes, algunas de las cuales fueron encontradas en los domicilios donde fueron detenidos; huellas dactilares, sobre todo las del menor que condujo el Peugeot que arrastró al niño; y la concatenación de hechos: en menos de una hora y con un mismo auto, es imposible que los tres delitos no hayan sido cometidos por los mismos sujetos.
Agravantes hay muchas: ejecutar el crimen de noche y en despoblado, haberlo cometido contra un menor de edad, concertarse entre varios para cometer un crimen, y, en el caso de algunos imputados, tener antecedentes penales por los mismos delitos.
Repetido
Además, hay varios antecedentes que apuntan a que la banda se dedicaba a asaltar conductores mientras cargaban bencina, siempre en la comuna de San Bernardo.
Por último, un hecho fundamental: a pesar de que solo uno de ellos manejó el auto que arrastró al menor, todos los demás vieron desde el auto blanco, que iba detrás, lo que pasaba con el menor, no haciendo nada para detener la maniobra, «aceptando, por lo tanto, esta consecuencia del robo».
Todos los imputados quedaron en prisión preventiva, en el caso de los adultos, y en internación provisoria, en el de los menores de edad (ver galería https://goo.su/3eqgJ).


