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Autor de la Foto: JAVIER TORRES
Colo Colo rozó la hazaña frente a Palestino
Vecchio y Suazo fueron expulsados en el primer tiempo. El equipo de Tapia rescató un empate 1-1 y estuvo a un tris de ganar.
Alfredo Martinez
Colo Colo estuvo cerca de un triunfo épico en el estadio Monumental, con nueve hombres desde el minuto 37 de partido, tras las expulsiones de Emiliano Vecchio y Humberto Suazo, frente a la oncena de Palestino. El equipo de Héctor Tapia, bajo la batuta de un inspirado Jaime Valdés, logró ponerse en ventaja cuando todo estaba cuesta arriba gracias a siete claves del volante que le valieron una ovación de los colocolinos.
En los descuentos del primer tiempo Colo Colo tuvo un tiro de esquina en los pies de Jaime Valdés que casi termina en gol olímpico. El Pajarito tomó la pelota y cuando vio que en el medio del área solo estaba Felipe Flores y Leonardo Cáceres para el centro, en medio de seis jugadores de Palestino, trató de colar el balón junto al palo derecho del meta Darío Melo. El disparo, arrastrado, agarró una comba con dirección al arco que solo fue interrumpida por Renato Ramos tras tirarse al suelo todo apurado para interrumpir su trayecto. «La tiró porque vio que estaba abierto Ramos y Melo y casi los sorprende», dijo Waldemar Méndez en el Canal del Fútbol.
El Cacique jugó la media hora final del partido sin delanteros netos. En el minuto 42 salió Juan Delgado, y en el minuto 62, Felipe Flores. Pero Valdés igual se las arregló para generar fútbol, meter peligro y llegar al arco rival, principalmente, gracias a sus cachañas, pases de distancia y la colaboración de los laterales, Gonzalo Fierro y Jean Beausejour.
La individualidad de Pajarito fue clave para que Colo Colo mantuviera el balón en el medio, a ratos lo hiciera rotar y hasta se diera el lujo de lucirse en medio de cinco jugadores de Palestino. Apenas el Cacique se quedó con nueve hombres, pidió un balón en el medio, pasó entre tres rivales y le metió un pase en profundidad a Beausejour. Valdés siempre pidió la pelota sin complejos y le dio indicaciones a sus compañeros con sus manos para que se movieran con inteligencia dentro de la cancha. «Se echó el equipo al hombro, le dio desahogo al equipo cuando todos estábamos defendiendo. Lo felicito por el partido que se mandó», sostuvo Felipe Flores tras el pitazo final.
La precisión de los pases del ex volante del Parma fue un problema sin resolver para los defensores de Palestino. El mediocampista albo, de la nada, logró ponerles pases a sus compañeros al pie cada vez que organizó el juego albo. A Beausejour le colocó uno entre dos marcadores para que sacara un centro sobre la línea de fondo; a Esteban Pavez le puso otra habilitación que terminó en un disparo frustrado de Felipe Flores e incluso le metió un pase gol a Camilo Rodríguez, pero el Sub 20 albo recibió finalmente en posición de adelanto.
Jaime Valdés, a sus 34 años, sigue sorprendiendo con sus cambios de ritmo y velocidad en momentos clave. Su gol de tiro libre nació de una falta donde, en cuestión de segundos, como un rayo, le quitó un balón a Mathías Vidangossy quien le terminó haciendo un foul cerca del área de Palestino. A ratos fue el hombre que presionaba la salida de los defensas rivales, solo contra el mundo, ante tres palestinistas.
La viveza de Valdés fue clave para que el equipo de Héctor Tapia llegara al gol. Pajarito, cubriendo el balón, se fabricó dos faltas cerca del área rival que convirtió en sendos tiros libres para el Cacique. Su pegada en las pelotas detenidas le mostró el camino para hacer daño y desde que los albos quedaron con nueve hombres se adueñó de los tres tiros de esquina y los cuatro tiros libres que le cobraron favorablemente al Cacique. En el minuto 76 logró su premio con una pelota parada. «Sabíamos que iba a ser difícil el segundo tiempo, teníamos que esperar y en algún contragolpe tratar de hacerles daño. Pudimos lograrlo en una pelota detenida», afirmó Valdés.
El gol de Jaime Valdés fue el premio a su esfuerzo y pegada. El colocolino, desde que su equipo quedó en inferioridad numérica, siempre confió en su pie derecho para llegar a la red rival. Su primer intento fue un tiro de esquina con dirección al arco y el más efectivo una falta que le hicieron a él mismo. Pajarito tomó el balón y le pegó con tanta fuerza que Vidangossy, uno de los que estaban en la barrera, rozó la pelota e hizo que se fuera con dirección al arco de Darío Melo y se le metiera en un rincón. Fue el 1-0 parcial que hizo delirar a los hinchas albos. Valdés salió a los 89 minutos de partido, cuando Renato Ramos ya había puesto el 1-1 final, bajo un aplauso de pie de los colocolinos. También se llevó el premio Cecinas PF al mejor de la cancha en el Monumental y fue elegido la figura en el Canal del Fútbol. «El señor de los milagros», lo bautizó Alejandro Lorca, relator del CDF.


