Nuevos sistemas de iluminación gastan menos y son más versátiles
Duran mucho más que las ampolletas y son programables por medio de apps.
Los «light emiting diodes» (diodos emisores de luz) fueron introducidos en los años 60 como indicadores de dispositivos electrónicos. En casa, sus beneficios son múltiples: eficiencia energética (consumen una fracción de energía de las ampolletas tradicionales), sostenibilidad (mayor vida útil y menor impacto en el medioambiente), adaptabilidad (mayores rangos de intensidad y colores) y la capacidad de ser programables por inteligencia artificial.
Su menor consumo es clave en un año donde el precio de la luz se disparó: recién la Comisión Nacional de Energía (CNE) confirmó nuevas alzas en enero para los consumidores hasta 350 kWh, lo que incluye a los clientes residenciales.
Alta eficiencia
En ese contexto, los expertos de Signify recomiendan la adopción de iluminación LED. En Chile y el mundo la marca impulsa Philips LED, línea de productos de iluminación de alta eficiencia energética diseñados para consumir hasta 90% menos energía que las ampolletas clásicas.
«Existe una amplia gama de opciones para adaptarse a las diferentes necesidades y estilos domésticos que pueden reducir significativamente el consumo de energía. Y eso se traduce en ahorro en la factura de electricidad», comenta Germán Fiocchini, director para el Negocio Consumo en Signify Sudamérica
Proyecciones LED
ONU Ambiente estima que 15% de la electricidad en el mundo se consume para iluminar hogares, escuelas y oficinas; su proyección es que el uso de la iluminación aumente 50% durante las próximas dos décadas.
En nuestro país, durante 2018 el uso doméstico representaba 16,9% del consumo eléctrico residencial (el segundo mayor consumo después de la refrigeración).
Una transición hacia la iluminación eficiente ayudaría a reducir la demanda mundial de energía eléctrica para iluminación entre 40% a 60% para 2030.
Según Paula Riveros, gerente de Producto para Signify Sudamérica, «para obtener un ahorro significativo en esta materia se requiere un cambio generalizado en las tecnologías convencionales de iluminación incandescente, halógena y fluorescente a los diodos emisores de luz».
Eficiencia energética. Las luces LED pueden implicar ahorros para el bolsillo de hasta 80% en el desglose correspondiente a la iluminación de la cuenta eléctrica.
Control. Se puede manejar de manera directa la intensidad de la luz (fría o cálida) o jugar con colores para ambientar diferentes sectores de la casa.
Rutinas. Por ejemplo, que las luces se enciendan cuando uno llega, o bien, que se apaguen automáticamente cuando uno sale.
Personalización. Ambientes según el gusto y necesidad del usuario.
el usuario.


