¿Quién sale ganando? Desde el otro lado de la cordillera mandan jugadores viejos; desde acá mandamos jóvenes
El promedio de edad de los que migraron esta temporada es de 25 años; y el de todos, 27. En las próximas horas se sumará Damián Pizarro a Racing.
El Torneo de Apertura trasandino comenzó este fin de semana y aumentó en cinco el número de jugadores nacionales en las filas de los clubes argentinos. En comparación a los 17 que terminaron el año pasado, esta temporada son 22 los futbolistas que conforman la legión chilena al otro lado de la cordillera, incluyendo al ex colocolino Damián Pizarro tras ser anunciado como nuevo refuerzo de Racing por su técnico Gustavo Costas.
Las grandes novedades son el arribo de Brayan Cortés a Argentinos Juniors, Vicente Pizarro a Rosario Central, Matías Sepúlveda a Lanús y Nicolás Guerra a Instituto de Córdoba. En esta última ciudad se encontrarán cuatro jugadores nacionales, pues también regresaron Bruno Barticciotto a Talleres y Lautaro Pastrán y Alex Ibacache a Belgrano, aunque estos dos últimos, según información del otro lado de la cordillera, están buscando equipo al no ser considerados por el DT.
La edad promedio de los chilenos recién llegados al fútbol trasandino es de 25 años y a excepción del arquero Brayan Cortés ninguno supera los 27, que es la edad promedio de los 22 chilenos que jugarán en Argentina en 2026 (ver tabla).
Una realidad que contrasta con la veteranía de los refuerzos que llegan desde Argentina hacia Chile. Jugadores que superan los 30 años y que, a diferencia de los chilenos en Argentina, se encuentran en la última etapa de sus carreras.
¿Qué vuelve a Argentina un destino tan apreciado para el jugador chileno? «Lo ven como un trampolín hacia Europa», afirma Fernando Saavedra, ex futbolista que jugó dos años en Quilmes de Argentina, en 2006 y 2007.
«Cuando el futbolista es joven su gran anhelo es ir a jugar a Europa. Y en esos casos ven con muy buenos ojos el paso por Argentina. Hace muy bien dar un paso ahí, como lo hicieron Alexis, Medel, o Marcelo Salas en su momento», opina Marcelo Vega, ex seleccionado y actual panelista de TNT Sports, que jugó en Racing de Avellaneda entre los años 2000 y 2001.
«Es el mejor paso que un jugador puede tener para luego saltar a Europa. El ritmo de los partidos se asemeja a los partidos de selecciones», acota Gonzalo Jara, bicampeón de América y compañero de Vega en la señal televisiva. ¿El motivo? «Desde mi punto de vista, más que por el dinero, es una liga que te da más visibilidad, porque es más competitiva. Los jugadores jóvenes tienen que estar preparados física y sicológicamente para enfrentar la exigencia de esta competencia. La maduración del futbolista chileno es distinta al argentino, así que es un camino que necesitan recorrer», señala Mario Núñez, ex delantero de OHiggins que tuvo un paso por Independiente en el año 2000.
«En Argentina se estimulan de manera positiva todas las cualidades que el futbolista chileno no logra desarrollar en nuestro país. Nuestra competencia no logra generar esos desafíos, jugar siempre a estadio lleno, una intensidad de juego superior, menos tiempo para resolver en el fútbol argentino que en el fútbol chileno. Un jugador titular en Argentina puede jugar sin problemas en Alemania, España o Francia», desarrolla Juvenal Olmos, ex entrenador de Newells Old Boys de Argentina en 2005.
Y el sueldo, ¿tendrá algo que ver? «Los recursos económicos son mayores en los equipos grandes de Argentina, pero los equipos de menor convocatoria, más chicos de Argentina, no pagan mucho más, o pagan lo mismo que los equipos grandes de Chile», afirma Olmos.
Daniel Cárcamo, magíster en Finanzas y creador del sitio Fútbol y Finanzas en X, Instagram y YouTube, dice que «en general, en Argentina se paga más. Pero, por ejemplo, en una comparación entre Coquimbo Unido y Talleres de Córdoba, la diferencia no es tanta. Entre Colo Colo y Boca sí hay una diferencia importante».
Para el experto en finanzas y fútbol, el valor agregado que entrega la liga trasandina es su visibilidad en el resto del mundo. «Se tiene mucha exposición y potencial de venta a Europa», dice. Por ejemplo, en el caso de Nicolás Guerra, que pasó de la U a Instituto de Córdoba, «si al jugador no lo quiere la U, ni Colo Colo ni la UC, en Chile no tendrá en otro equipo el sueldo que puede tener en Argentina, más la posibilidad de un futuro traspaso. Puede ganar lo mismo o un poco menos, pero para el jugador es mucho mejor estar allá».
«En mi caso, el tema de los sueldos fue complicado. En el tiempo en que me tocó jugar allá, junto a otros chilenos, siempre hubo problemas de pago, a algunos nos quedaron debiendo. Yo creo que la visibilidad de estar allá es lo que entrega esa liga, te está viendo todo el mundo. Y si va de la mano con un buen pago, está bien», matiza el Toby Vega.



