Aunque algo más cara, esta tecnología permite ver cada jugada en altísima definición
Gracias a su diseño, estos modelos son ideales para ver fútbol con más gente sin que nadie pierda detalle.
Hay ciertas tecnologías que uno nota apenas las prueba. Y después cuesta volver atrás. Pasó con los smartphones con altas tasas de refresco, por ejemplo, o con los audífonos con cancelación de ruido.
Y ahora está pasando con los televisores OLED, especialmente cuando se trata de ver deportes.
El próximo Mundial de Fútbol 2026 será el evento definitivo para que millones de personas entiendan por qué esta tecnología se ha transformado, desde hace años, en la obsesión del segmento premium de televisores. Según la consultora Omdia, los televisores OLED ya representan cerca del 45% del mercado global premium, y la proyección es superar el 50% a corto plazo.
Este segmento es dominado por LG, seguido muy de cerca por Samsung. Según David Hsieh, director de Omdia Display Research, «las pantallas OLED están expandiéndose mucho más allá del cine en casa; videojuegos, monitores premium y dispositivos móviles están acelerando su adopción».
Pesadilla técnica
La tecnología de las pantallas para televisores evoluciona con cada vez más precisas tecnologías de iluminación. Las pantallas OLED (en inglés, organic light-emitting diode) son hoy un estándar de calidad indiscutida, aunque esta tecnología esté aún situada en la gama más alta en las vitrinas de televisores.
No se trata solamente de «ver bonito». El fútbol es probablemente una de las pruebas más difíciles para cualquier televisor moderno, porque suma movimientos rápidos, cámaras panorámicas permanentes, estadios iluminados con distintas temperaturas de color, césped saturado de verde, close-ups, replays en cámara lenta, lluvia, humo, público y capas gráficas constantes. Básicamente, una pesadilla técnica para cualquier panel de menor calidad.
A diferencia de los televisores Led tradicionales, que utilizan retroiluminación, los paneles OLED funcionan con pixeles auto iluminados, en donde cada pixel puede apagarse de manera independiente.
¿El resultado? Negros realmente profundos, contraste prácticamente infinito y una imagen muchísimo más precisa. Marcas como Samsung, LG y Sony coinciden en algo: esa capacidad de controlar cada punto de luz genera una imagen mucho más cinematográfica y natural.
En otras palabras, seguir un pelotazo cruzado de 40 metros o un contraataque rápido se siente mucho más limpio y natural a través de una pantalla OLED.
Ángulos de visión
Hay otro detalle que muchos usuarios subestiman: los ángulos de visión. En un Mundial, poca gente ve los partidos solo. Usualmente, hay amigos, familia, asados, sillones improvisados y gente mirando desde los costados.
La tecnología OLED mantiene colores y contrastes mucho más consistentes, incluso cuando uno no está sentado justo frente al televisor.
También hay un componente emocional, porque el fútbol moderno está pensado para lucirse visualmente. Las transmisiones en rango dinámico alto (HDR), las cámaras ultra lentas y las tomas cinematográficas de los estadios empiezan a verse con un nivel de detalle impresionante en OLED.
Desventajas
Por supuesto, OLED tampoco es perfecto. Durante años existió preocupación por el burn-in, es decir, la posibilidad de que elementos estáticos como marcadores o logos quedaran «marcados» en la pantalla, aunque fabricantes y analistas coinciden en que los sistemas actuales de protección de panel han reducido muchísimo ese riesgo en uso normal.
Además del precio, otro punto debatible sigue siendo el brillo. En ambientes extremadamente iluminados, algunos paneles Miniled, por ejemplo, todavía pueden lucir colores más intensos. Por eso las marcas han apostado fuerte por tecnologías antirreflejo y nuevos paneles QD-OLED que buscan mejorar el rendimiento en piezas muy iluminadas.
El Mundial 2026 también será una vitrina tecnológica. No sólo veremos nuevas cámaras, IA aplicada a repeticiones y análisis táctico en tiempo real. También será el campeonato donde muchos van a descubrir que ver fútbol en un televisor premium ya no significa solamente «más pulgadas», sino mejor movimiento, mejor color, mejor contraste y una experiencia muchísimo más inmersiva.
«Las pantallas OLED están expandiéndose mucho más allá del cine en casa; videojuegos, monitores premium y dispositivos móviles están acelerando su adopción», David Hsieh, director de Omdia Display Research.
TecnoLUN 20
Textos: Alejandro Alaluf


