Evelyn Ortiz cuenta cómo fue el eterno viaje desde Florida a Santiago, con vuelos cancelados y cambios de aerolínea
Junto a Mary Sepúlveda, Alejandra Figueroa y María Elena Aguilera, la atleta ganó medalla de plata en la posta 4×200 metros categoría W40, en el Mundial de Atletismo Indoor Master en Estados Unidos.
Toda una travesía resultó el regreso a Chile de Evelyn «Gacela» Ortiz luego de su participación en el Mundial de Atletismo Indoor Master en Estados Unidos, donde la atleta, junto a «Las Pumas» Mary Sepúlveda, Alejandra Figueroa y María Elena Aguilera, logró colgarse la presea de plata en la prueba de relevos 4×200 metros en la categoría W40.
Y es que las malas condiciones climáticas que se presentaron desde el domingo en el estado de Florida (mismo día en que tenían su última competencia y debían ser premiadas), cambiaron el panorama de la curicana y otros compatriotas, ya que su viaje de regreso corría riesgo de ser cancelado.
«Cuando iba camino al aeropuerto ya me había llegado un cambio de horario del vuelo, con un retraso de dos horas.Yo tenía una combinación que era de Gainesville a Atlanta y de Atlanta a Chile, pero con las tormentas que había se cancelaron varios vuelos», comenta Ortiz, a pocas horas de haber aterrizado en nuestro país.
La Gacela, relata que además de las cancelaciones de vuelos, tuvo que vérselas con otras complicaciones administrativas, como el cambio de aerolínea, la falta de hotel para pasar la noche y pocas soluciones a los problemas.
«Uno igual está agotada por la competencia y no había nada, o sea, ni siquiera teníamos algo ahí como para comprar comida porque habían cerrado la cafetería. Entonces, nos dijeron que la alternativa era irse a Miami y desde Miami tomar otro vuelo», comenta.
Sin pensarlo mucho, tanto ella como los otros competidores chilenos que se encontraban en la misma situación decidieron que había que moverse en forma grupal, pero los problemas sólo aumentaban.
«Tratamos de ver si podíamos ir en una van, pero no había disponibles y con la tormenta, los autos de aplicación subieron todas las tarifas, de hecho nos costaba US$100 por persona tomar una van hacia Miami, cuando normalmente deberías pagar US$40, así es que al final dijimos, ya tomamos un bus y nos vamos todos juntos, quizás nos sale más barato». Sólo ese día, entre traslados, gastos extras y comida, llegaron a gastar cerca de US$200 cada uno, monto que tampoco fue cubierto por la línea aérea.
Y como para todo viajero uno de los puntos importantes es saber si sus maletas llegarán o no, Evelyn dice que afortunadamente siempre tuvo sus maletas con ella, porque «no alcanzamos a abordar». Sin embargo, eso igual llegó a ser un problema en los trayectos por tierra en donde debió pagar extra por llevarlas.
En definitiva, el itinerario final que cumplió Ortiz para llegar a Santiago fue el siguiente: salió el lunes 31 de marzo a las 11 de la mañana (hora local) de Gainesville con rumbo al aeropuerto de Miami donde tomó dos buses, los cuales sumaron un trayecto al menos seis horas de viaje, con esperas. Una vez en Miami, tómo un vuelo cerca de las 20.00 horas del martes 01 de abril, para aterrizar el miércoles 02 a las 07.00 horas en suelo nacional, pero aún faltaba recorrido para llegar a casa.
«Lo único que quería era llegar a comer un pancito con palta y huevo o comer una cazuela para el frío. Pero cuando llegamos a Santiago, fuí a dejar a la Mary (Sepúlveda) a su casa, porque veníamos en el mismo vuelo y después me fui a trabajar, porque con el cambio también me atrasé en mi pega y ya había tenido harto permiso. Y también tengo que volver a entrenar», comenta la también campeona panamericana, que finalizó su día cumpliendo con otro de sus roles, el de coordinadora del taller de running que imparte la Municipalidad de Ñuñoa.


