Ex fiscal nacional económico defiende la herramienta que destapó la colusión entre empresas del rubro alimenticio
FNE pidió a TDLC multa de colusión de 39,6 millones de dólares a Pluxee. Edenred no tiene sanción por ser la empresa delatora.
No quitarse clientes ni competir agresivamente en las licitaciones. Con esa lógica operaron por casi una década las principales compañías de vales de alimentación y beneficios corporativos del país. Eso sostiene la Fiscalía Nacional Económica (FNE), que presentó un requerimiento ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) donde acusa a Pluxee (ex Sodexo) y a Edenred de haberse repartido cuotas y zonas de mercado entre 2013 y 2021.
Ambas empresas concentraban en conjunto más del 80% del negocio de administración de beneficios de alimentación y vestuario, mercado que incluye los conocidos cheques restaurant, tarjetas de alimentación y plataformas de beneficios laborales usadas por miles de trabajadores.
El requerimiento de la FNE describe reuniones, contactos y coordinaciones para evitar competir agresivamente por clientes, especialmente grandes empresas y licitaciones. Incluso, la investigación bautizó algunos encuentros como ‘reunión con los primos' -se llamaban así porque las dos empresas son de capitales franceses-, frase que aparece mencionada en la acusación.
La FNE pidió al TDLC aplicar multas por 41.744 UTA -unos US$39,6 millones- contra Pluxee y una sanción adicional de 110 UTA (104.000 dólares) en contra su ex gerente general.
Edenred, en cambio, se acogió al mecanismo de delación compensada, por lo que quedó exenta de multa tras entregar antecedentes que permitieron destapar el caso. Tal como ocurrió en emblemáticas investigaciones de colusión, como las de papel tissue, salmones o casinos, la delación compensada volvió a ser la herramienta central para descubrir el supuesto cartel. El mecanismo permite que una empresa involucrada en colusión entregue antecedentes a la FNE a cambio de inmunidad en multas y también penalmente. En este caso, Edenred reconoció los hechos y aportó información relevante para la investigación, según consignó la fiscalía.
La figura existe formalmente en Chile desde 2009 y se transformó en una de las principales armas de persecución de carteles. Desde entonces, la FNE ha logrado detectar 12 acuerdos colusorios gracias a empresas y ejecutivos que decidieron ‘romper' el pacto y colaborar con la investigación.
Felipe Irarrázabal, fiscal nacional económico entre 2010 y 2018 y actual director del CentroCompetencia (CeCo) de la Universidad Adolfo Ibáñez, defiende la figura. ‘La delación compensada ha sido exitosa y se ha usado en casos muy relevantes, como el del papel tissue', afirma.
El académico también explica que esa herramienta existe en el ámbito de materia criminal, en casos ligados a terrorismo y drogas, aunque asegura que allí no ha tenido la misma relevancia. ‘La delación compensada criminal del Ministerio Público no ha tenido aplicación práctica', sostiene.
¿Por qué es tan relevante esta herramienta para investigar colusiones?
‘Porque normalmente los carteles se hacen bajo secreto y quienes organizan un cartel tienen la prudencia de no dejar pruebas evidentes. Por eso se terminan encontrando computadores en el río y se usan teléfonos de prepago, chats encriptados o correos alojados en el extranjero para no dejar rastros'.
Entonces, ¿sin deladores muchos casos serían imposibles de probar?
‘Obviamente que sí. Hay casos donde la fiscalía pudo llegar a la convicción de que existía una infracción, pero no habría podido ganar el caso por falta de pruebas. Las pruebas que entrega el delator son las que finalmente hacen la diferencia'.
Mucha gente cuestiona que un coludido quede sin multa ni pena de cárcel. ¿Cómo responde a eso?
‘Ese sentimiento está basado en el poco conocimiento respecto de la dificultad para investigar carteles. La delación permite asegurar que el caso tenga éxito, porque el delator tiene que entregar información completa y antecedentes precisos y veraces.
¿El solo hecho de que exista la delación compensada ayuda a prevenir carteles?
‘Claro. El hecho de que cualquiera de los participantes pueda arrepentirse y delatar produce un efecto inhibidor. Hace más riesgoso coludirse porque siempre existe la posibilidad de que uno de los socios rompa el pacto'.
¿Qué tan difícil es demostrar una colusión?
‘Muy difícil. Muchas veces los precios se comportan de manera similar y eso no basta para probar una colusión. Para acusar un cartel hay que demostrar un acuerdo y normalmente la parte más compleja es probar esos contactos y ahí la compensación compensada juega un rol importante'.
¿La delación compensada necesita más cambios para ser más exitosa?
‘Yo creo que el programa está sano y funcionando. Chile da clases de cómo ha incorporado la delación compensada. Más que reformas legales, lo que hace falta es darle más recursos a la FNE para seguir desbaratando carteles importantes'.



