Economistas celebran por la baja variación de 0,2% en el IPC de mayo
La mitad de los alimentos de la canasta redujeron sus precios, partiendo por el pan.
Después de dos meses que habían encendido las alarmas inflacionarias, mayo trajo una sorpresa. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió apenas 0,2%, por debajo de las expectativas de los analistas y muy lejos del 1,3% registrado en abril. Con ello, la inflación anual bajó de 4% a 3,9%, según informó el INE.
La principal explicación estuvo en la mesa de los hogares. La división de alimentos y bebidas no alcohólicas cayó 0,8% durante el mes, impulsada por bajas en frutas, verduras y otros productos básicos.
Juan Ortiz, economista senior del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, explica que el resultado fue inferior a lo previsto por el mercado. «El IPC de mayo sorprendió con una variación de 0,2% mensual, cifra inferior al 0,4% anticipado», señala. Agrega que la caída de alimentos ayudó a compensar parte de las presiones que venían generando los combustibles y la energía durante los meses anteriores.
Patricio Ramírez, director del Observatorio Económico Social de la Universidad de La Frontera, destaca que la buena noticia no es sólo que la inflación haya sido baja, sino que la reducción provino justamente de los alimentos. «Es un doble alivio para las familias, porque los alimentos son la división que más pesa en el presupuesto de los hogares y se trata de productos de primera necesidad».
Según el economista, la moderación de los combustibles también fue clave. Tras las fuertes alzas de marzo y abril, la gasolina apenas registró movimientos marginales y los efectos indirectos que se temían sobre otros productos aún no aparece con la intensidad esperada.
Ramírez sostiene que mayo mostró un fenómeno poco habitual: una caída bastante extendida dentro de la canasta alimentaria. «La división de alimentos se compone de 81 productos y cerca de 50 bajaron de precio durante el mes», explica. Entre ellos estuvieron frutas y verduras como limones, plátanos, lechugas, paltas, manzanas y naranjas.
A ello se suma que ayuda la fuerte competencia gatillada por supermercados, donde las marcas propias y las promociones han ayudado a contener los precios. «Uno hubiese esperado que las alzas de energía y combustibles se traspasaran con más fuerza a los alimentos, pero eso no se ha notado influida también por las campañas de descuentos de algunos supermercados», comenta el académico.
El ajuste del pan
Pero hubo un dato que llamó especialmente la atención de los economistas: la caída del precio del pan, es el quinto producto con mayor incidencia en entre los 286 que componen la canastas con que se calcula el IPC.
Mientras el mercado esperaba que el producto reflejara los mayores costos derivados de transporte y del gas, en la encuesta del INE registró una baja de 4% durante mayo. «Uno esperaría a esta altura ya tendría un efecto negativo por las alzas de costos, pero no es así», comenta Ramírez.
«Entre los factores que podrían explicar este resultado destaca la disminución en el costo de algunos insumos relevantes, como la harina cuyo precio retrocedió 2,7% en mayo», aporta Pavel Castillo, economista de Corpa Estudios de Mercado. .
Para Juan Mendiburu, presidente de Indupan, la explicación no pasa por una reducción de costos, sino por un ajuste competitivo de precios. «Se podría explicar porque durante los meses anteriores (marzo y abril) existió una sobrerreacción frente a las expectativas de mayores costos asociadas al petróleo y otros insumos. Más que una baja del precio, es un ajuste. En algunos sectores el pan subió más de lo debido y ahora el mercado se regula por oferta y demanda», sostiene.
Mendiburu recuerda que en Chile existen alrededor de 16.000 panaderías, además de supermercados y otros actores que venden pan, lo que genera una fuerte competencia. «Cuando un producto no se vende por un precio muy alto, estás obligado a bajarlo», resume.
La gran incógnita es cuánto tiempo se mantendrá este respiro. El propio presidente de Indupan advierte que la harina aumentó entre 7% y 10% durante las últimas semanas debido al encarecimiento internacional del trigo y a los costos logísticos. Por eso no descarta que el pan vuelva a mostrar incrementos durante las próximas mediciones. «Se podría revertir perfectamente», señala.
Con el IPC de 0,2% de mayo, la UF subirá 81,52 pesos en 30 días y el 8 de agosto llegará a los 40.844,78 pesos.



