Incendio quemó alrededor de 70 locales en la Vega Central: no pudieron salvar absolutamente nada
Locatarios y Bomberos advierten sobre la falta de agua en el lugar para enfrentar una emergencia así.
«Alrededor de las 4:15 una vecina me llama para avisarme que se estaban quemando los locales». Así se enteraron Pamela Toledo -y decenas de otros locatarios de la Vega Central- del incendio que este domingo consumió entre 60 y 70 locales del sector «metálico» del mercado de abastecimiento capitalino. «No se pudo salvar absolutamente nada», lamenta Toledo sobre su local de venta mayorista y minorista de verduras.
Otro comerciante afectado fue Enzo Bravo: además de perder alrededor de $13 millones de pesos en paltas y tomates -su especialidad- vio cómo el fuego consumió las cámaras de frío y otro tipo de infraestructura de su local. «Lo grave es la parte de la reconstrucción, tratar de volver a hacer el local cómo era. Hacer una cámara de frío, una cámara de maduración. Es lo que más valor tiene», señala.
El sector siniestrado, reconocen, era conocido por la gran presencia de locales peruanos. Bravo, de hecho, dice que fueron los más afectados. «Tenía 900 kilos de arroz, 900 kilos de spaghetti», calcula.
Uno de ellos es Richar Ferrari. Él llegó hace más de 36 años a Chile y dice que nunca había visto un siniestro de tal magnitud. «Lo peor es que es la primera vez que veo frente a mí como se quema mi fuente de trabajo», cuenta luego de ir a revisar su local La Tiendita Peruana.
«No había agua»
Dada la magnitud del siniestro, llegaron 15 compañías de Bomberos, 17 carros y camiones aljibe que vieron complicada su labor por la baja presión de agua del lugar. Según el delegado presidencial de la Región Metropolitana, Gonzalo Durán, dos bomberos y un par de guardias de seguridad resultaron con lesiones de menor gravedad.
Una de las quejas generalizadas de los locatarios afectados fue que, si bien Bomberos llegó al lugar oportunamente, las redes hídricas de emergencia no estaban en buen estado y pronto no dieron abasto.
«No había agua. Los bomberos no sabían de dónde sacar agua. Se supone que donde ocurrió el incendio tenemos agua. De hecho, al final de uno de los pasillos hay un grifo. El problema es que yo nunca he visto que hagan mantención. De pronto falló por ahí, porque las redes están», apunta Toledo.
Bravo cuenta que cuando llegó a ver su local, que se estaba quemando, pudo observar que el agua que salía de las mangueras de Bomberos no era capaz de llegar al fuego debido a la baja presión.
El segundo comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago, Juan Pablo Slako, confirma que en un comienzo hubo problemas para acceder al agua pero que pudieron solucionarlo. «En cada esquina hay un grifo, pero a veces varios grifos están en una misma matriz. Entonces si ocupan la misma matriz, se ocupa la misma agua y eso hace que baje el nivel de caudal», explica.
Slako advierte que otros factores incidieron en la rápida propagación del fuego: «La carga de fuego fue alta, por la misma radiación y al no haber cortafuegos en los locales generó que el fuego se fuera propagando rápidamente».
Si bien hay que esperar la investigación de Bomberos y Carabineros para determinar el origen del fuego, una de las teorías que toma fuerza es la de una falla eléctrica. El sistema eléctrico de la Vega Central, y la mantención de este, fue criticado por locatarios que afirman no se fiscaliza como debería ser.
Salir adelante
El incendio afectó a uno de los tres sectores del mercado de abastecimiento. Este domingo la Vega Central funcionó con normalidad, y lo seguirá haciendo durante los próximos días, exceptuando el sector siniestrado.
«Hoy día nos queda solidarizar con los afectados, principalmente con los locatarios que viven de esto. Se está viendo la posibilidad de habilitar un espacio de uso temporal para los locatarios afectados», indicó el alcalde de Recoleta, Fares Jadue.
En ese contexto, nació la idea de implementar una carpa en uno de los patios del recinto para que los locatarios afectados puedan continuar con sus ventas. Sin embargo, esta idea no atrae a todos debido a la posibilidad de colapso o baja en las ventas. «Yo creo que se le tiene que tomar el parecer a todos los locatarios afectados, lo primero es escucharnos a nosotros», dice Toledo.
El delegado Durán inidicó que no existen seguros comprometidos para la reconstrucción del lugar, por lo que las autoridades están «viendo cómo acompañar a los locatarios afectados y cómo trabajar colaborativamente para toda la fase que viene con posterioridad».
Arturo Guerrero, vocero de la Vega Central, dice que, si bien es un hecho lamentable, el trabajo «fue extraordinario» ya que solo se quemaron 70 locales de un total de 1.150 que componen el mercado. Guerrero ve con esperanza la reconstrucción debido al ímpetu que, dice, tienen los locatarios del lugar. «No dependemos de terceros, dependemos de nosotros mismos. Después de Dios, está la Vega», cierra.