Este será su primer contacto con la realidad, les advirtió JC Rodríguez antes de salir del lugar. Aquí las tres dan sus primeras impresiones.
«Sabíamos que la gente iba a venir, entonces decir el horario del vuelo y dar detalles fue para que supieran, no a la mala, porque igual vendrían y se iban a enterar porque ellas viajan en un vuelo comercial. Queríamos que fluyera de la forma más ordenada posible», explicó JC mientras iba rumbo al aeropuerto a recibir a las finalistas.
En los pasillos del aeropuerto diversos pasajeros, y hasta pilotos y tripulantes de cabina, se quedaron esperando la salida de Cony, Scarlette y Pincoya, quienes ya en el aeropuerto trasandino de Ezeiza recibían muestras de afecto.
Antes de mostrarse en un corto pasillo del Terminal 1 donde se agolparon los fanáticos, a eso de las 20:52, Julio les advirtió a las participantes: «Activaron los protocolos de seguridad entonces no van a poder salir por donde salen todos, sino que vamos a salir por un sector privado. Hay una pasada donde está la gente, para que estén preparadas, ese será su primer contacto con la realidad».
La caminata de las concursantes frente a quienes las esperaban fue breve pero intensa, sólo 2 minutos y 45 segundos, y cada una reaccionó distinto.
Jennifer abrazó a un joven al borde de las vallas dispuestas, tan efusiva que perdió uno de sus aretes. Scarlette se acercó rauda a sus padres que estaban en la primera fila, y Cony intentó mirar el panorama con algo de distancia entre gente que le daba la mano y varias cámaras de TV. Todo entre poderosos gritos con distintas consignas para cada una.
Primeras impresiones
Aún impactadas por lo sucedido, Scarlette -que duró tres meses en el reality- con una mano en el pecho e intentando calmarse, comentó: «El cariño es impresionante. Yo jamás esperé esto… la gente sabe cómo me llamo. Esto es muy loco, todo esto que está pasando. Yo corrí a abrazar a mis papás (Juan Gálvez y Valeska Almonacid), vi todos los rostros y divisé el de mi papá y corrí a abrazarlo. Se me aceleró el corazón, fue una avalancha de muchas personas».
Por su parte Cony, la más compuesta tras el caótico encuentro, expresó: «Estoy muy agradecida de tanta gente que nos vino a ver. Llevamos (ella y Pincoya) seis meses encerradas, no veíamos a nadie, entonces recibir este cariño de golpe es abrumador. Estoy súper agradecida. Estoy orgullosa de nosotras mismas. Qué lindo estar en mi país, qué lindo sentir el cariño de la gente».
Jennifer admitió que «busqué entre la gente a mi hijito (Felipe, de 11 años), no sé si estaba ahí, si estaba le mando un beso grande grande. Gatito (como le dice), te veré el domingo», y precisa que abrazó a «un niño que sigo por las redes sociales, Malulo, sólo lo había visto en videos y lo reconocí altiro. Él es como mi familia virtual… El cariño de la gente es impagable, no tengo palabras de agradecimiento. Estoy emocionada que así como soy, una chilota media lesa, la gente igual me quiera».
¿Cómo van a ser estos dos días aislada esperando la realidad, Jennifer?
«Ay, chanchito, yo lo único que quiero es abrazar a mi hijo».
Sacar a las finalistas del aeropuerto incluyó una maniobra con guardias y despistar a los fanáticos que se movilizaron a distintas salidas, y ellas debieron moverse por pasillos del personal y cruzar el sector de embarques y dutty free para llegar a una salida de proveedores, donde una discreta van oscura se las llevó hasta el Hotel Crown Plaza en el centro de la ciudad, donde deberán esperar hasta la final televisada en vivo este domingo por CHV.


