Alireza Arafi, el líder religioso, y Ali Larijani, el estratega, asoman como nuevas cartas de liderazgo en el régimen
El Comando Central norteamericano confirmó en sus redes sociales el fallecimiento de tres soldados y cinco heridos.
Luego de la muerte del ayatolá Ali Jameneí, el líder supremo iraní de 86 años, durante los ataques que comenzaron el sábado de parte de Estados Unidos e Israel contra Irán (junto con su familia más próxima, incluida una nieta), han surgido nuevos liderazgos en la interna de la república islámica. La ofensiva norteamericana, que fue decidida por Trump luego de no llegar a acuerdo con los líderes iraníes respecto a la detención del programa nuclear del país persa, dejó sin cabeza a la nación, que es una república islámica teocrática chiíta desde la revolución de 1979, es decir, que centra el poder político en los líderes religiosos.
Debido a la caída del líder más importante y para mantener el funcionamiento del régimen, Irán nombró inmediatamente un grupo interino que se encargará del gobierno hasta el nombramiento oficial de un nuevo líder supremo, siendo integrado entre otros, por el ayatolá Alireza Arafi, nuevo líder religioso interino.
Arafi suena como uno de los hombres poderosos del régimen y como posible nuevo líder supremo, una vez que, según lo estipulado en la Constitución, la Asamblea de Expertos, formada por 88 clérigos chiíes, designe a un nuevo líder supremo en virtud del artículo 111 de la carta magna. Junto a Arafi, otro de los nombres importantes dentro del liderazgo iraní es Ali Larijani, nombrado como estratega político en la sombra dentro del régimen de Jameneí.
Alí Larijani se ha consolidado como uno de las principales figuras de poder tras la desaparición de Jameneí. Se trata de un veterano dirigente del sistema iraní, con una larga trayectoria que incluye cargos como negociador nuclear, presidente del Parlamento y responsable del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Según Reuters, Larijani ha emergido como un actor clave gracias a su perfil pragmático y a sus vínculos tanto con el aparato militar como con el religioso. Su influencia ha crecido especialmente en el contexto de crisis actual, donde ha asumido un papel activo en la gestión política y estratégica del país.
Además, participa directamente en la transición de poder. De acuerdo con «Al Jazeera», él mismo anunció el inicio del proceso y advirtió que Irán responderá con firmeza ante amenazas externas: «Los valientes soldados y la gran nación de Irán darán una lección inolvidable a los opresores internacionales».
Mientras Larijani representa un liderazgo práctico, Alireza Arafi encarna el otro pilar del poder en esta fase. Es un ayatolá con peso dentro del sistema clerical, miembro del Consejo de Guardianes y de la Asamblea de Expertos, los órganos que supervisan y eligen al líder supremo.
Como integrante del trío que llevará adelante el gobierno interino, su papel es fundamental porque aporta legitimidad religiosa al nuevo equilibrio de poder, lo que es clave en un sistema como el iraní, donde la autoridad política y religiosa están estrechamente unidas, apunta «Al Jazeera».
Durante la jornada del domingo siguieron los ataques norteamericanos y de las fuerzas israelíes y británicas (dado que Irán envió dos misiles a una base militar inglesa en Chipre), además de nuevas respuestas de parte de Irán. Israel reportó que sus fuerzas llevaron a cabo un ataque de misiles «en el corazón de Teherán», mientras que Irán realizó varios ataques, entre ellos uno en la ciudad israelí de Beit Shemesh, cerca de Jerusalén, dejando al menos nueve personas muertas luego de que un misil alcanzara un edificio de departamentos, informa «The New York Times».
Bajas estadounidenses
Estados Unidos también reportó sus primeras bajas: el Comando Central norteamericano confirmó en sus redes sociales el fallecimiento de tres efectivos del ejército estadounidense, además de cinco heridos. De acuerdo al posteo, las autoridades no entregarán los nombres de los fallecidos hasta 24 horas después de que se les notifique a los familiares.
En sus últimas declaraciones, el presidente norteamericano Donald Trump dijo que está dispuesto a hablar con el nuevo mando iraní y explicó que al menos 48 líderes políticos del mando de Irán han sido asesinados en lo que va de la operación «Furia Épica». El Comando Central norteamericano también confirmó en horas de la tarde la destrucción total del cuartel de la Guardia Revolucionaria Iraní. «Ayer, un ataque a gran escala de Estados Unidos cortó la cabeza de la serpiente. Estados Unidos tiene el ejército más poderoso del mundo, y el IRGC (Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica) ya no tiene sede». Al finalizar la tarde, Trump conversó con «The Daily Mail» y mencionó que el conflicto con Irán «es un proceso de cuatro semanas».


