Francesco Venezian, subsecretario de Agricultura y su gira por Asia
Plantea que mercados como Indonesia y Vietnam abren opciones alternativas para la ganadería y a proteínas vegetales como la quínoa y el lupino.
Varias conclusiones sacó el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, tras la gira oficial que realizó a China, Vietnam e Indonesia. Una es que a veces hay que mirar más allá, y no apostar todo al precio. «Muchas veces el sector exportador se enfoca en aquellos mercados que pagan más por su producto, lo que es lógico, porque se busca rentabilidad, pero también hay un tema estratégico, que es posicionarnos como puntas de lanza en estos mercados interesantes en el mediano plazo. Podemos llevar la delantera frente a países como Australia y Nueva Zelanda, nuestra competencia. «Los exportadores chilenos deben atreverse a ser pioneros».
«La idea es que con la firma de acuerdos con esos países del Asia-Pacífico, el sector exportador chileno inicie su gestión, independiente de los valores que se han transado. Hay que empezar a enviar frutas, como cerezas, arándanos, frutillas, y también carne, ya sea animales en pie o procesados, porque demandan proteína», señala.
Las metas del viaje fueron fortalecer la inserción internacional del sector silvoagropecuario chileno, consolidar mercados estratégicos en Asia-Pacífico, diversificar destinos de exportación y avanzar en mejores condiciones de acceso para los productos agroalimentarios nacionales. La autoridad estuvo acompañada por una delegación integrada por representantes de los gremios de carne bovina y ovina, fruta fresca y carnes de ave y cerdo. «El principal objeto fue la formalización de convenios de exportación con China, Vietnam e Indonesia, para facilitar la exportación de fruta. En paralelo, participamos en la reunión de APEC, donde Chile expuso respecto de lo que está haciendo en materia productiva, sanitaria y los procesos que tenemos que agilizar para la internación y gestión dentro de los puertos de ambas partes. También nos reunimos con los ministerios de Agricultura de Corea y Filipinas para abrir mercados en frutas, carnes y forestal», indica.
¿Qué fue lo más interesante para envíos a corto plazo?
«La validación que tiene Chile en materia de seriedad productiva, profesionalismo y seguridad sanitaria. Los sistemas de control del SAG están entre las cosas más valoradas por estos mercados, porque quieren importar productos de países sanitariamente responsables, y dentro de Sudamérica nosotros cumplimos gran parte de las certificaciones contra la mosca de la fruta, la gripe aviar, fiebre porcina y otras enfermedades».
¿Hay perspectivas en bovinos en Indonesia?
«Ellos tienen un consumo de leche de entre 15 y 18 litros per cápita y el nuestro es de 150. Indonesia, que tiene 280 millones de habitantes, quiere llegar en el corto plazo a entre 25 y 28 litros per cápita, y para eso necesitan una masa ganadera mucho más relevante, y no pueden ampliarla en el corto plazo. Su única alternativa es importar animales en pie, vaquillas de reposición, y ese es un negocio que Chile ha hecho con China hace 8 ó 10 años. Se pueden mandar vaquillas de leche o también inseminar animales de carne con animal de leche, y planificar entregas anuales de cierta cantidad de masa ganadera. Es un negocio alternativo muy interesante.
Venezian destaca una novedad con China. «Hasta ahora se envían buques en contenedores refrigerados y eso tiene un costo mayor para el productor nacional», señala. En virtud de un memorándum firmado con la aduana china, todas las especies de fruta autorizadas para ese mercado podrán hacer el tratamiento de frío en bodegas de buques refrigerados, alternativa que el SAG ya había negociado para las cerezas en la temporada 2024-25. Según el subsecretario, la modalidad «representa un ahorro de entre 1.300 a 2.200 dólares por contenedor».
¿Hay opciones para la quínoa en Vietnam?
«El foco de Vietnam e Indonesia es mejorar la calidad de los alimentos que consume la población, y eso se enfoca en la proteína animal y vegetal. De la primera ya hablamos, y sobre la segunda, la quinoa y el lupino son aportantes clave, y alternativas de alimentación validadas por esos mercados. Chile ya exporta quínoa y lupino, entonces tenemos el potencial de seguir produciendo y estos mercados tienen mucho interés.


