Investigador estadounidense que la rastrea la bautizó así, porque dice que la madrugada del 27 de febrero ella dormía en una playa al norte de Constitución y buscó refugio tierra adentro.
En el verano chileno, los dominios de esta hembra de halcón peregrino son las dunas de Putú, en la costa de la Región del Maule. De cabeza pálida, pecho blanco y espalda gris, «Island girl» o «La chica de la isla» es una de las aves a las que la organización científica estadounidense Falcon Research Group les puso un transmisor satelital, para seguir todos sus movimientos.
Su nombre se debe a que los investigadores la descubrieron posada en un palo en una isla de arena de la desembocadura del Río Mataquito, pero ahora fue rebautizada como «La reina del terremoto».
«Este nombre fue algo que se me ocurrió. Supongo que soy la única persona que la llama así y espero no ofender a nadie. La razón es que ella estaba durmiendo cerca de La Pesca, al norte de Constitución, la madrugada del terremoto. Pudimos ver, por la señal de su transmisor, que reaccionó moviéndose tierra adentro», cuenta a «Las Últimas Noticias» Bud Anderson, biólogo especialista en aves rapaces y fundador del Falcon Research Group.
En el blog del proyecto, Anderson escribió el 11 de marzo pasado que la hembra «también parece que se asustó con el terremoto».
La madrugada del 27 de febrero, este investigador dormía en la parte trasera de su camión, que estaba estacionado en un hostal de una playa, 11 kilómetros al norte de Constitución, y al terminar el movimiento él y sus colegas partieron en el mismo vehículo hacia los cerros. Cinco minutos se demoraron en ponerse en marcha. Luego se sorprendió al comprobar que «La chica de la isla» había hecho lo mismo.
«Son datos que se están procesando y que todavía no se pueden interpretar de una manera. Este halcón tenía varios posaderos tierra adentro. Con la emoción de haber pasado el terremoto ahí en las dunas, es rico pensar que el halcón pudo haber buscado refugio, pero las lecturas arrojan, cada cierta cantidad de días, viajes al interior», explica el chileno Christian González Bulo, documentalista y experto en aves rapaces, que también participa en el proyecto de Falcon Research Group.
A «La chica de la isla» se le instaló el transmisor el 2009 y ya partió en su segundo vuelo migratorio hacia el hemisferio norte. A Anderson le preocupa que, cuando ella regrese a Putú, en noviembre próximo, no encontrará sus dunas, porque fueron arrasadas por el tsunami. «Su territorio en Chile, incluyendo la isla de arena, se fue. Esperamos ser capaces de ver cómo reacciona a este cambio el año que viene», cuenta.
González dice que este es un halcón muy preciso en la fecha de sus desplazamientos. «Las dos migraciones que se le han seguido tienen diferencia de un día, de un año con respecto al siguiente», asegura. El año pasado comenzó su viaje al norte el 12 de abril. Este año fue el 13 de abril.
-322 kilómetros sobre Ilapel, Ovalle y La Serena, voló el miércoles pasado, en su vuelo hacia el hemisferio norte.
¿Cómo es el rastreo?
Un GPS que pesa 20 gramos
«La reina del terremoto» pertenece a la variedad «tundra» de los halcones peregrinos, que significa que hace viajes de hemisferio a hemisferio. El transmisor que lleva en una especie de mochila o arnés tiene la forma de una caja de fósforos, pesa alrededor de 20 gramos y emite una señal de GPS. Los investigadores del Falcon Research Group cerca de Seattle, en Estados Unidos, obtienen en sus computadores una coordenada bastante precisa de los movimientos del ave. Su destino en este viaje es Canadá. En esta ilustración, el recorrido que lleva hasta el momento.


