Oasis se presentó anoche ante un Estadio Nacional repleto
Liam estuvo de lo más parlanchín, pero habló con su acento de Manchester. Yo le entendía una parte nomás, reconoció la periodista Andrea Aristegui.
Liam Gallagher (53) se acerca al micrófono y comienza a cantar con las dos manos atrás y con el micrófono un poco más alto que su cara, como la hecho siempre. A cinco metros de él, a su izquierda, está su hermano Noel (58) con su guitarra y tradicional cara de sueño y de pocos amigos. No se miran, no se hacen guiños, no cantan juntos, nada. Así se mantuvieron por dos horas. Eso fue lo que se vio anoche, en el esperado concierto de Oasis, en el Estadio Nacional.
A las 21:02 partieron y apenas salieron al escenario -espectacular con una gigantesca pantalla de alta definición- los hermanos Gallagher, cuya rivalidad ya es un clásico del rock, se abrazaron. Lo mismo hicieron a las 23:06, después de cantar «Champagne supernova», y cerrar el show. En el medio, la hermandad no existió, algo que llamó la atención pero que influyó poco en el sólido show donde interpretaron 23 canciones y donde «Dont look back in anger» fue uno de los puntos más altos.
Después del show, los fans hablaron de la distancia de los hermanos. «Es parte de la magia de Oasis. No se tragan nada, pero con el abrazo final nos damos por pagados y lo bueno que alcanzaron a llegar a Chile, todos temíamos que se pelearan antes de actuar acá», reconoció Felipe Díaz y Mauricio Pulgar coincidió: «El miedo era ese, (que pelearan), porque compramos las entradas hace un año. Tenían todo este año donde se podían agarrar y se suspendía todo. Estábamos con miedo», agregó.
A Andrea Aristegui, conductora de «Contigo en la mañana» (CHV), quien fue con su marido al show, también le llamó la atención la distancia de los hermanos. «El show fue redondo, se escuchaba perfecto. Todo lo audiovisual también era muy bueno y eran puros hits. Lo de ellos es demasiado evidente, no sólo están separados en el escenario y en las pantallas, no se pescan nada y cuando Noel es el protagonista, Liam está atrás y al revés, cuando es Liam, Noel queda desplazado. No hay ninguna interacción».
Sergio Lagos, conductor de «Mundos opuestos» (Canal 13) y quien también estaba en el estadio, cree que «es el juego que ellos tienen. Toda la vida an jugado a eso de los hermanos en conflicto, a mí siempre me ha parecido un ejercicio estético que una situación real. Más allá de esa distancia hay una cohesión con la música que han hecho».
Acento complejo
Durante varios pasajes del concierto, Liam habló con el público, pero pocos le entendieron por su marcado acento de Manchester. «Cuando uno va a Inglaterra se da cuenta que mientras vas más al norte, cada vez es más difícil entender el inglés, para qué hablar de zonas como Newcastle. Mientras más te alejas de Londres, más difícil (es entenderles), yo le entendía una parte nomás», reconoció Andrea Aristegui y Sergio Lagos anduvo por las mismas: «Los británicos hablan así para que nadie les entienda. Me pasó una vez con Damon Albarn cuando estaba iniciando Gorillaz y era lo mismo, no quería hacerse entender, juegan al inglés cerrado, al inglés duro, pero más allá de eso me emocionó volver a ver a la banda y reencontrar a esa agrupación que defiende la artesanía de las canciones y un espectáculo donde la música son el centro de la reunión, agradezco su show con instrumentos y sin bailarines».