Los préstamos de consumo han experimentado una pronunciada caída, según encuesta del Banco Central
El 37% aseguraba que tenía algún compromiso con el retail en 2017 y ahora ese porcentajealcanza a 21%.
En Chile hay aproximadamente 6.700.000 hogares, que en promedio tienen 2,7 integrantes, y el 25% se compone de sólo una persona o son unipersonales. El ingreso mediano, que se ubica al medio de la distribución de los datos, y que es el más representativo, llega a 1.168.760 pesos.
Estos son algunos resultados que se desprenden de la versión 2024 de la Encuesta Financiera de Hogares (EFH), que dio a conocer este martes el Banco Central. Este estudio, que se realiza cada tres años, tiene como objetivo obtener información detallada sobre la situación financiera de los hogares del país. En particular, la encuesta consulta por el estado de las familias respecto de sus ahorros, deudas, ingresos y activos financieros.
En materia de deuda, la encuesta señala que el 51% de los hogares mantiene al menos un crédito con el sistema financiero, porcentaje más bajo que el del sondeo de 2021 (57%) y mucho menor que el de 2017 (66%). «Esta caída se da primero en el año 2021, que tiene una característica bien especial: los hogares recibieron muchos ingresos de los retiros previsionales y no todo ello se destinó a consumo. Una parte importante también se fue a pagar deudas. La encuesta de 2024 nos indica que esos niveles de deuda no volvieron a subir a los de 2017, sino que seguimos presentando menores niveles», detalló Rosanna Costa, presidenta del Banco Central, en la presentación del estudio.
Esta reducción se explica principalmente por la menor deuda en consumo, que pasó de 55% de los hogares en 2017 a 39% en 2024. También influyó la caída en los préstamos para financiar la compra de una vivienda: el 21% de los hogares tenía deuda hipotecaria en 2017, cifra que bajó a 17% en este último sondeo.
Riesgo de por medio
¿Por qué hay menos hogares que acceden a crédito? «Primero, porque el riesgo del sistema financiero aumentó de manera muy significativa después de los retiros previsionales y eso hizo que las tasas largas de los créditos hipotecarios se encarecieran y, como consecuencia, que los hogares tuvieran que demostrar muchos más ingresos que antes para poder acceder a un crédito largo. Una familia que hoy día quiere acceder a la compra de una vivienda, por ejemplo, de 4.000 UF, tiene que demostrar el doble de ingresos que en 2019 para comprar la misma vivienda», explica Alejandro Weber, decano de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad San Sebastián y exsubsecretario de Hacienda.
Y los créditos de consumo, agrega, se han visto restringidos fundamentalmente por el incremento de la Tasa de Política Monetaria (TPM), que es el instrumento que tiene el Banco Central para controlar la inflación, pero que por otro lado encarece el costo del dinero y del endeudamiento de los hogares.
Jorge Berríos, director académico del diplomado en Finanzas de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, suma que las entidades financieras se pusieron más restrictivas en un periodo en que el riesgo de impago de los créditos ha subido, especialmente por un mercado laboral con baja creación de empleo y con tasas de desempleo que se han mantenido cercanas al 9%. «No sólo hay un menor acceso a los créditos porque subieron las tasas de interés -es decir, son más caros-, sino también porque hay hogares con menos posibilidades de contratar un crédito debido a los mayores resguardos que toman las entidades financieras», comenta.
Al desglosar las cifras de los créditos de consumo, los asociados a las casas comerciales han tenido la mayor baja en los hogares chilenos, al caer de 37% en 2017 a 21% en 2024. «Este es un efecto de un empleo alicaído y, por otro lado, muchas casas comerciales externalizaron el servicio financiero a la banca (Cencosud con Scotiabank y CMR ahora es parte de Banco Falabella), y la banca siempre ha sido mucho más exigente al momento de entregar un crédito que una casa comercial», asegura Weber.
Gabriel Valenzuela, académico de Finanzas de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, agrega que la reestructuración del retail, con la salida de casas comerciales como Corona y la fusión de otras empresas, como la de La Polar con Abcdin, limitó aún más el acceso a financiamiento. «Pero es el alto costo de los créditos, el encarecimiento de las cuotas, lo que pone la barrera más importante para que la gente restrinja su endeudamiento con las casas comerciales. Si hoy la tasa de interés es cercana a 4% mensual, en 2019 estaba en 3%, y esa alza se siente: la gente se restringe de pedir un préstamo o comprar en muchas cuotas», explica Valenzuela.




