Cómicos chilenos comenzaron sus actuaciones solidarias en Llolleo
Ronco Retes y Pipo Arancibia no dejaron títere con cabeza en el bus que los llevó a la costa.
Bajo un sol inclemente, en Alameda con Echaurren, monseñor Camilo Vial , presidente de Caritas Chile, dio la bendición más curiosa de su carrera pastoral: «En mi refrigerador guardo siempre una botella vacía. ¿Por qué?, preguntó un amigo. Para las personas que no toman nada», dijo y un coro de humoristas agachó sus cabezas para recibir la bendición.
Era el comienzo ad hoc de la «Caravana del humor», un grupo de cómicos que recorrerá las zonas afectadas por el terremoto y el tsunami. El segundo acto fue igual de jocoso. Entraron los humoristas al bus de la empresa Pullman y el calor era insoportable. «Aire acondicionado, por favor», gritaba Natalia Cuevas . «Bienvenida al sauna», le replicaba el gran Óscar Gangas .
Solución: cambiar el bus por uno con el aire en funcionamiento. Al bajarse del primero, Ronco Retes , llamado maestro por los demás, recibió un vendaval de tallas. «Baja el bolso y las cortinas», le gritaba Ricardo Meruane , por el incidente en que terminó detenido por sacar unas cortinas de una casa que arrendaba su hija en Linares.
A las 4.25 de la tarde, ya cambiados de bus, la máquina, fresquita, enfiló rumbo a la costa.
Kilómetro 5, Pipo Arancibia , palanqueaba a Chisterete , un humorista que no sale en la tele. «Mira, eso que tiene una luz arriba es una cámara», le dedica.
Kilómetro 27, nuevamente el turno de Ronco Retes . Jajá Calderón contó que el creador de Don Fermín nació el mismo día y en la misma maternidad que Pepe Tapia. «Claro que Tapia estaba a poto pelado y a éste lo tenían con pañales de cortina. Se los cambiaban a cada rato, el hospital quedó sin cortinas», lo repasó Arancibia, mientras un corifeo con Arturo Ruiz Tagle , Memo Bunke y Charola Pizarro gozaba con el ingenio.
Kilómetro 68, chiste de terremotos. Ricardo Meruane lamentó que «justo habíamos financiado la venida de 10 niños haitianos a Iloca». Risas y recriminaciones.
Kilómetro 81, Willy Benítez sacó su clásico tarro y le pegó en la cabeza a Palito Show , el mítico Chinito Won del Festival de la Una. Más risas.
Kilómetro 103, Ronco Retes contó un chiste sobre cómo se vivió el terremoto en una iglesia, un relato imposible de reproducir en estas páginas.
Kilómetro 110, Pipo Arancibia se mandó el verso de la tarde: «Una mujer se estaba bañando para el terremoto y sale con unos zapatos de su marido para cubrir sus partes íntimas. La queda mirando un curado y ella le dice ¿Nunca habías visto una mujer desnuda? , y él responde: Sí, pero nunca un hombre tan adentro . Risotadas y fin del viaje.
A las 19.30, la tropa de élite del humor comenzaba su show para alegrar a los damnificados de Llolleo.


