El zaguero de Watford fue expulsado luego de entrar en el segundo tiempo
Robson Matheus corrió casi 50 metros con la pelota pegada al pie antes de que el zaguero Francisco Sierralta lo derribara de una patada, lo que significó la expulsión del chileno que llevaba apenas nueve minutos en la cancha (había entrado tras el descanso en lugar de Benjamín Kuscevic).
Es la primera tarjeta roja del jugador del Watford de Inglaterra, que sólo había sido suspendido por acumulación de amarillas en dos ocasiones en su paso por el fútbol profesional. En la Roja, donde acumula 15 encuentros, tampoco había sido expulsado.
«No fue expulsado por evitar una posibilidad manifiesta de gol, porque no se dan las cuatro condicionantes para ello. Sí se daban la distancia a la portería, dirección a la portería y balón controlado, pero había un jugador chileno (Gabriel Suazo) que podría haber llegado a la acción. La causal de expulsión fue por juego brusco grave, lo doy firmado. Sierralta se lanza con fuerza desmedida cuando el balon había pasado cuatro o cinco metros», analiza el ex árbitro FIFA Claudio Fuenzalida.
«Si lo engancha un poco más abajo, a la altura del zapato, se podría haber tomado como una zancadilla y la amarilla habría sido por cortar con falta un avance prometedor», añade el ex instructor Iván Guerrero.
«Perfectamente se puede considerar hasta una conducta violenta, que es cuando el balón no está en disputa, lo que tiene penas más graves», dice Fuenzalida.


