El misterioso suicidio del esposo de Catherine Bach
Mito erótico de los 80 gracias a su personaje en la serie televisiva, la actriz ya no es ni la sombra de ese sex symbol y acaba de enviudar trágicamente.
Hace tiempo que Catherine Bach ya no tiene las piernas torneadas y despampanantes que la convirtieron en sex symbol durante la primera mitad de los 80.
Instalada en esa época en la primera posición del ránking del ideal erótico gracias a Daisy Duke, su personaje en la pueblerina serie «Los Duke de Hazzard», la actriz ha sido vista en los últimos años como una señora madura y bastante rellenita que ha dejado atrás las locuras y la desinhibición de la juventud para concentrarse en los negocios, la crianza y el marido.
Pero el marido, Peter López, acaba de desaparecer del esquema. No hubo en este caso un bullado e inesperado divorcio luego de mucho tiempo de matrimonio, sino un impactante y, al parecer, inexplicable suicidio.
Abogado y representante de grupos y cantantes -Michael Jackson fue su cliente, así como The Eagles, Andrea Bocelli y Michael Bublé-, López, de 60 años, se pegó un tiro en la cabeza el viernes pasado, en la mañana, en el patio trasero de la casa que compartía con su famosa mujer y sus dos hijas, Sophia y Laura.
Catherine Bach lo encontró y quedó petrificada, perpleja, según contó su suegra, Eleanor. La actriz está consternada y eso no es nada raro si acaba de descubrir el cadáver de su esposo. Pero su shock es mayor considerando, según reveló la madre del extinto esposo, que el suicidio tomó a todos por sorpresa.
«No puedo creerlo. Hablé con él la noche anterior y se notaba bien. Yo he estado entrando y saliendo del hospital y me llamaba cada día para tener noticias de mi salud», comentó Eleanor.
López eligió una colinita del jardín de su casa -que queda en Encino, California- para dispararse. Cuentan que dejó una carta para despedirse de su familia y se cree que en ella explica los motivos de su decisión, pero estos no han trascendido. El misterio ha crecido, por lo tanto, a medida que pasan los días. El abogado no estaba deprimido, según su madre, y parecía no sólo conforme sino muy contento con su vida.
Catherine Bach, promotora de los derechos animales y activa benefactora de los niños pobres del estado en que vive, lo había conocido a finales de los 80 en una fiesta de caridad. Se comprometieron en 1988, tres años después del final de «Los Duke de Hazzard», y se casaron en 1990.
La actriz cambió sus prioridades a partir de esa relación. Se resignó a que su figura aumentara de volumen paulatinamente y simplemente se dedicó a vivir de la gloria que le dejaron siete años como objeto de deseo de la mitad de la generación que seguía la serie: Daisy Duke ha sido su único personaje inolvidable.
Prima de Bo y Luke -la dupla masculina de «Los Duke de Hazzard», que levantaba polvo a bordo del General Lee-, Daisy era una chica medio lesa, intrépida y ruda que trabajaba como mesera y, cuando era necesario, se transformaba en la cómplice perfecta de las payasadas de sus parientes.
Por cierto era una mujer escultural y usaba una camisas escotadas y amarradas en la cintura y unos shorts de mezclilla tan cortos que se le veían los cachetes y, en toda sus extensión, sus envidiables y anheladas piernas, aseguradas en ese tiempo en un millón de dólares .
La propia Catherine, que se había criado en un rancho de Dakota del Sur y empezó a hacerse ropa cuando su padre le dijo que no podía comprarle todo lo que se le antojaba, había diseñado las camisas y los hot pants de Daisy Duke, que ahora se encuentran entre las curiosidades de un museo californiano que preserva y difunde objetos fetiche.
Los productores de la serie querían que la actriz usara una minifalda y unas botas blancas hasta la rodilla. Pero ella rechazó la propuesta porque la encontró»degradante». Los shorts le venían mejor y fueron, además, el punto de partida de una línea de ropa que ella lanzó cuando ya el personaje había sido archivado y que incluye jeans y hot pants, entre otras prendas.
Catherine Bach actuó en la serie entre los 25 y los 31 años (ahora tiene 56). Mientras su personaje dejaba la escoba entre la teleaudiencia masculina y se echaba al bolsillo a los villanos y a los tontones, en la vida real soportaba un matrimonio que más tarde definió como la cosa más irracional que ha hecho en su vida. La actriz estuvo casada entre 1976 y 1982 con David Shaw.
«Lo había conocido en la playa y salimos apenas tres meses. Mientras duró el matrimonio estuve muy perdida y sola, tratando de esconder toda la tristeza que sentía», ha contado sobre esa experiencia.
Pocos años después se encontró con Peter López. Se casaron, tuvieron hijas y se fueron a vivir a una casa con colina, perros y plantas. La casa ideal, hasta el disparo del viernes.
-«La actriz y Peter López, su extinto marido, se comprometieron en 1988, tres años después del término de «Los Duke de Hazzard».
-La lonchera Daisy
Invítame a almorzar
Daisy Duke no sólo fue adorada por los hombres de su época. También la querían las niñas de entonces, que compraban como pan caliente las muñecas y loncheras con su imagen. También había un poster con su figura, dedicado a los más grandecitos.
-La maldición de las chiquillas del condado
Hazzard es un condado imaginario, pero parece que hace engordar. Jessica Simpson encarnó a Daisy Duke en la versión para el cine que se hizo de la serie en 2005 y luego empezó a subir de peso. Catherine Bach la defendió. De gordita a gordita.
-Bo y Luke, los conductores más locos de los 80
John Schneider y Tom Wopat encarnaban a los primos Bo (el rubio) y Luke (el moreno) en «Los Duke de Hazzard». El primero tiene 50 años y su pariente en la serie ya cumplió 58. Ambos siguen haciendo carrera en el cine y en la televisión. Schneider es bastante cercano a Catherine Bach y apenas se enteró del suicidio de su esposo partió a la casa de la actriz para acompañarla.


