Su hijita no quería comer
Tras una batería de exámenes un doctor descubrió que le tiene alergia a una proteína de la leche.
Tres meses de incertidumbre e insomnio han pasado Magdalena Montes y su familia. «Mi guagua, Sol (su tercera hija), lloraba todo el tiempo, no quería comer y no podíamos descubrir por qué. Era una angustia grande, su molestia nos tenía intranquilos», cuenta la periodista y conductora de la radio Bío Bío.
Intentaron con varios doctores, realizando un ejercicio de ensayo y error. «Era desesperante, porque no hablan y uno empieza a tratar de descartar si se trata de los dientes, los oídos u otra cosa», asegura.
Por fin un doctor, tras una batería de exámenes, dio en el clavo. «Sol tiene una alergia a la proteína de la leche, algo que padece el nueve por ciento de los niños, un número que ha ido en aumento con los años», informa Magda.
-¿Qué pueden hacer?
-Tenemos que cambiarle la leche normal a un tipo especial, más liviana y que no tenga origen animal. Es decir, sin lactosa. Luego debemos esperar que poco a poco mejore. Tengo todas mis esperanzas puestas en el tratamiento.
-¿El bienestar es inmediato?
-No, se demorará un tiempo todavía, así es que hay que administrarle antiácidos para bajarle la irritación del estómago y para que no vomite. Todavía no canto victoria, pero estoy mucho más tranquila al saber de qué se trata.


