Mi recuperación fue muy rápida, dijo tras su primera titularidad luego de una cirugía a la rodilla
La U venció 2-1 a Palestino con un doblete del delantero argentino, ambos tras pase de Nicolás Guerra, que después de las asistencias malogró un penal. El equipo lo respaldó en todo momento, contó Di Yorio.
En su primer partido de Primera División por Universidad de Chile, Lucas Di Yorio le anotó dos goles a Ñublense. No pudo repetir la doble dosis en el resto del torneo, hasta este caluroso lunes en el estadio Santa Laura, cuando le marcó dos veces a Palestino, en el trabajado triunfo azul por 2-1.
El delantero argentino que jugó en Everton antes de irse a México y Brasil, y volver a Chile a la U, viene saliendo de una operación de los meniscos de la rodilla, que lo tuvo prácticamente un mes sin ver acción en la cancha. Se lesionó justamente en la revancha contra Ñublense y postergó la operación hasta el 12 de septiembre. Volvió a jugar unos minutos contra Alianza Lima, por la Sudamericana, y ante La Serena, por el Campeonato Nacional, pero frente a Palestino retomó la titularidad y lo retribuyó con dos goles.
‘Los goles no tienen nada que ver con la operación, creo yo, pero bueno. Venía jugando los últimos partidos así (lesionado de los meniscos de la rodilla) antes de la intervención, pero llegó un momento en que ya no lo pude hacer más y se tuvo que hacer la cirugía. Gracias a Dios la pude preparar bien y mi recuperación fue muy rápida', contó tras el partido el goleador de la tarde en Independencia.
‘Le doy las gracias al cuerpo médico del club, todos los chicos que trabajan ahí lo han hecho de la mejor manera, Pablo (Espejo, el nutricionista del equipo) también, fue muy bueno su trabajo y gracias a eso hoy estamos muy bien para competir con el equipo', añadió Di Yorio, que llegó a 12 goles en la U, 11 de ellos por el Campeonato Nacional. El otro fue en la Copa Libertadores, ante Botafogo.
En el Ballet Azul de los años 60 se solía decir ‘centro de Leonel Sánchez, gol de Carlos Campos'. Ante el cuadro de colonia fueron centros de Nicolás Guerra, ambos desde el costado derecho, y goles de Di Yorio, entrando por el medio del área chica en el primer tanto, y arrastrándose para conectar la pelota en el segundo.
A pesar de que entregó las dos asistencias para los goles de su compañero en el ataque, Guerra se fue con una mala sensación del estadio Santa Laura, pues malogró un penal a los 23′, que le atajó de muy buena manera el portero árabe Sebastián Pérez. El atacante de 26 años salió cabizbajo y sin querer responder las preguntas de los medios en la zona mixta del camarín sur.
‘El equipo lo respaldó en todo momento. Son decisiones. Si hubiese pateado otro a lo mejor no lo hubiera convertido tampoco, y la acción del equipo hubiese sido la misma. Entonces, no pasa por el nombre. Le dijimos que siguiera trabajando, que venía haciendo un partidazo, que por ahí esas cosas afectan en la cabeza pero que no cambie su forma de jugar, porque venía haciendo un gran partido', contó sobre Guerra su partner en el ataque de la U, Di Yorio, antes de salir sonriente, firmando autógrafos, grabando videos para los fanáticos y de la mano de su pareja, Martina Raimondi.
La U se complicó sola luego del penal de Guerra. Primero, con el descuento de Fernando Meza, a los 32′, tras un pivoteo de Junior Marabel, y luego, con la expulsión de Charles Aránguiz, sólo dos minutos después del gol de Palestino.
‘Esto es fútbol, es imprevisto. El equipo arranca muy bien, superior al rival, contundente, intenso, preciso. Después le toca errar a Nico, que tuvo un partido excelente, ellos descuentan y vino la expulsión. Sobre la mitad del primer tiempo tuvimos opciones de ampliar el marcador y en el segundo tiempo también. Con uno menos el equipo siguió intentando con un esfuerzo grandísimo de los jugadores', analizó el técnico azul, Gustavo Álvarez.
Los azules quedaron segundos en el campeonato, a 14 puntos del líder, Coquimbo Unido. Pese a la distancia, el técnico y los jugadores azules no se resignan a abandonar la pelea por el campeonato. ‘Mientras haya chances matemáticas, vamos a seguir peleando', resumió el portero estudiantil, Gabriel Castellón. Para eso, deben descontar esa diferencia en apenas siete partidos.


