El discóbolo mostró un alto nivel en la competencia dominical del Estadio Nacional
El campeón de Santiago 2023 se adjudicó este domingo la parada del World Continental Tour Ciudad de Santiago.
Una semana intensa vivió Lucas Nervi en el foso del Mario Recordón del Estadio Nacional, que partió el jueves con el Grand Prix Sudamericano Atlética Chilena y culminó este domingo con la fecha del World Continental Tour «Ciudad de Santiago». En ambas competencias se alzó como campeón.
Y a esta última prueba llegó a apoyarlo su flamante polola, la hockista Macarena Ibáñez, ex integrante de Las Diablas.
«Estoy muy feliz. Ha sido un mes bonito. Aparte que ella es deportista también, así que el ritmo es parecido. Nos conocimos en un evento», cuenta el discóbolo, que con un último lanzamiento de 61,38 metros se adjudicó la prueba dominical, escoltado por el brasileño Wellinton Fernandes Da Cruz, con 61,00, y el osornino Rodrigo Cárdenas, con 55,55.
«Vamos a celebrar comiendo tacos. Leí por ahí que hoy es su día mundial», dijo, sonriendo.
Y no solo eso: Nervi sumó valiosos puntos en su objetivo de anotarse en sus primeros Juegos Olímpicos, habiendo partido la semana en el puesto 32 del Road to Paris (clasifican 32, y Claudio Romero, quien marcha 24°, sería el otro chileno en la prueba). «Es un sistema algo complicado, pero por ejemplo el Nacional da 100 puntos de bonificación, el Continental Tour da 60 y el Grand Prix Sudamericano, 40. Cada marca tiene asociado un puntaje, así pueden comparar qué tan buena es una marca en 100 metros planos y en lanzamiento de disco, por ejemplo. Y tu resultado general son tus cinco mejores competencias. Con estos resultados voy a subir unos seis puestos, por lo menos. Los que me habían pasado tenían una marca muy parecida a la mía», explica el campeón de Santiago 2023.
¿Hará alguna apuesta si clasifica? ¿Otro color de pelo?
«Sigo debiendo tatuajes y otras cosas, jajajá».
¿Cuánto tiempo lleva ya con este rubio?
«No sé, pero la última vez que me teñí me dolió y tuve ampollas en la cabeza, así que vamos a ver en qué queda. Creo que la primera teñida fue el 4 o 5 de noviembre, después de competir en los Juegos. Fue una apuesta con mi masajista, Cristóbal Muñoz, y con Francisca Crovetto, la Tía Fran. Ya me he teñido dos o tres veces».
Pero cómo, ¿le gusta el dolor?
«No, fue solo la última vez cuando tuve una reacción más fuerte; las otras fueron más tranquilas. La primera vez fue rosado y las otras, rubio».
Vimos que anduvo en Isla de Pascua.
«Sí, fue a hacer charlas y fundamos un club atlético. Todavía no seguimos los pasos legales, pero están la idea y la motivación de llevar a Rapa Nui todo lo lindo que tiene el deporte, todo lo que significa como herramienta social. Eso me tiene muy feliz».
¿Ve potencial entre los isleños?
«Hay un potencial extraordinario en todo. Conocí cabros de 16 años, con 1,93 metros y 120 kilos. Se veían muy sanos. Allá la gente hace deporte todo el día. Eso significa que hay potencial porque están acostumbrados a la actividad física».
O sea que había algunos jóvenes más altos que usted.
«Sí, algunos me sacaban varios centímetros y kilos. Yo mido 1,88 y peso 117».
En otros resultados de la jornada dominical, Gabriel Kehr se impuso en el martillo, con 76,85 metros; Ignacio Velásquez ganó los 5.000 metros (14:08.90); Ignacia Montt en los 100 metros, con 11.46; Berdine Castillo en los 800 metros (2:04.20); y Luis Reyes dominó el salto triple (16,24 m).


