La rider de 27 años se ubicó 5ª en la final del BMX Freestyle, y arañó el bronce en Paris 2024
La deportista chilena de mejor rendimiento en los JJ.OO. lamentó que su mamá no pudiera acompañarla. Me enteré tres semanas antes de mi clasificación y ya era muy encima para armar su viaje.
Por unos minutos, Maca invitó a soñar a todo el país con su espectacular performance sobre la rampa de La Concorde, que lucía llena, con decenas de hinchas chilenos alentándola en sus dos carreras. Y otros tantos, que no habían podido conseguir una entrada, aguardando afuera o buscando un hueco para poder verla en acción desde cualquier ángulo.
Ahí, sobre su pequeña bicicleta, Pérez, junto a las ocho otras finalistas, tenían 60 segundos cada una para lanzar todo su repertorio de trucos, acrobacias y piruetas tratando de impresionar a los jueces, y buscar así recibir la más alta calificación posible.
Al término de la primera vuelta, la santiaguina marchaba 3ª con 83.80 puntos. Muchos empezaron a ver cercana la posibilidad de que, por fin, luego de 68 años (la plata de Marlene Ahrens en el lanzamiento de jabalina en Melbourne 1956) otra chilena volvería a colgarse una presea olímpica…
Primero, fue la colombiana Queen Saray Villegas, que recibió 88 puntos en su segunda pasada, quien la desplazó al cuarto lugar. Ahí, se esfumó el sueño. Y, luego, llegó el mazazo por cuenta de la estadounidense Perris Benegas, quien con sus sensacionales 90.70 mandó a la tercera plaza a la australiana Natalya Diehm (88.80), y al quinto a Pérez, quien había mejorado su puntaje en la segunda carrera (84.55).
La china Yawen Deng fue la indiscutida campeona con sus 92.60 puntos, confirmando la pericia de su coach, el venezolano Daniel Dhers, una eminencia de esta disciplina, y que también ha jugado un rol clave en la carrera de la chilena.
¿Cómo vivió esos minutos cuando marchaba 3ª y luego salió del podio, Maca?
«Fue todo tan emocionante. No pensé en que iba a llegar hasta acá, y en hacer lo que hice. Me da mucha felicidad por haber hecho esa pasada. Un poco de? no sé si pena, pero tenía un par de cositas que quise hacer y simplemente no fue el día para hacerlo».
¿Era arriesgar?
«Sí, era arriesgar mucho y aún así estoy feliz con lo que pude hacer».
¿Cómo empezó en esto?
«Empecé a los 11 años, ha pasado tanto desde entonces…».
¿Quiénes han sido sus apoyos desde que empezó?
«Mi familia, sobre todo mi mamá, Carolina, quien siempre se la jugó por mí».
¿Vino a acompañarla?
«No, yo me enteré tres semanas antes de mi clasificación, y ya era muy encima para armar su viaje. No la iba a alcanzar a ver mucho tampoco. Entonces, tampoco valía mucho la pena…».
Pero, ¿no le hubiera gustado que esté acá?
«Sí, de todas maneras (llorando). Ella siempre me ha apoyado. Vive en Santiago».
¿Y usted sigue viviendo en Estados Unidos?
«Sí, me fui a los 18 años, vivo en Holly Springs, en Raleigh, donde Daniel Dhers hizo un parque y el que quiere va a entrenar ahí».
¿Tuvo la oportunidad de trabajar con él?
«Sí, en algún momento entrené con Daniel, es una leyenda, tiene muchos años siendo el mejor. El trabajo que está haciendo con las niñas en China ha sido impresionante. Creo que es la mejor persona de la que se puede aprender».
Cuénteme, ¿y está pololeando?
Sí, tengo novia. Se llama Alexis, es de Estados Unidos, y tampoco pudo estar acá».
¿Y un mensaje a la distancia?
«Que la amo mucho».
Así, con sus alabados trucos, Pérez se convierte, hasta ahora, en la deportista chilena más exitosa en Paris 2024 y suma un nuevo diploma olímpico a su palmarés además del conseguido en Tokio 2020, donde fue octava, aunque entonces sólo fueron nueve competidoras en una disciplina que recién debutaba en los Juegos Olímpicos, y que ha llegado para quedarse.


