Analista Ignacio Imas aborda los efectos de la renuncia del senador que presidía la UDI
Frente a la sentencia que afecta a un integrante de mi familia, reitero mi profundo respeto al Estado de Derecho, a las decisiones de la justicia y manifiesto mi férreo compromiso con los derechos de las menores involucradas, declaró Macaya.
Las primeras críticas del sector vinieron del ala más dura, como el diputado Gonzalo De la Carrera o Marcela Cubillos.
«El senador Macaya no tuvo una buena gestión como presidente de la UDI. Uno de sus mayores dolores de cabeza fue lo que ocurrió con estos liderazgos de derecha dura, que van desde Republicanos hacia la derecha, que la UDI no ha sabido cómo abordarlos y dialogar con ellos. Es sabido que este tipo de actores esperan debilitar a los partidos tradicionales de ese sector, tal como lo hizo el Frente Amplio con la exConcertación.
Agrega que «las personas, en general, optamos por la versión original y no el sucedáneo, y eso le está pasando a la UDI. Mientras Kast, Cubillos y otros pueden tener posturas duras en materias como migración, incluso tocando lo liberal, la UDI tiene el conflicto interno que como partido tradicional tiene, ser una oposición dialogante, algo que se espera por cierto para lograr acuerdos».
¿Qué tan debilitado salió Macaya?
«Políticamente hablando, era claro que venía cuestionado por su mala gestión, lo que se agravó con lo de su padre. Lo peor para él fueron las declaraciones cuestionando las pruebas de las víctimas. Ese momento lo dejó herido de muerte. El abuso sexual es un tema que representa una bandera roja para la gran mayoría, espanta. Con eso llevó su conflicto personal a la UDI, e incluso involucrando indirectamente a la candidata presidencial de su partido. Macaya tiene suerte que no hay elección al Senado en su región el próximo año.
El futuro del parlamentario, según la filósofa Silvia Eyzaguirre, «va a depender de qué sector de la UDI presida el partido, pero estoy segura de que seguirá marcando la agenda política. Su liderazgo va mucho más allá de presidir la UDI».
La cárcel
En la noche del lunes comenzó a circular la información de que la Corte de Apelaciones de Rancagua había modificado la medida cautelar de Eduardo Macaya Zentilli, quien desde el viernes cumplía prisión preventiva luego de ser condenado a seis años de cárcel por abuso sexual en contra de dos menores de edad.
El tribunal de alzada de la Región de OHiggins dictaminó que el padre del expresidente de la UDI debía cumplir arresto domiciliario total en su casa en Placilla, hasta que la sentencia sea ejecutoriada.
Luego de que se conociera la decisión judicial, en el frontis de la sede de la UDI, en calle Suecia, comuna de Providencia, hubo una manifestación para exigir la renuncia del parlamentario.
Esta escena se sumó a los efectos provocados por el propio Javier Macaya en el programa «Mesa Central», de Canal 13, el pasado domingo, donde criticó las pruebas con que el juzgado de San Fernando condenó a su padre.
«Acá parte por una situación familiar, una persona que es grabada en un entorno familiar y a partir de eso se generan grabaciones sin su consentimiento, con pruebas y con un video que es bastante editado», aseveró.
Durante la mañana de este martes surgieron voces que cuestionaron la posición del parlamentario. En CNN, Marcela Cubillos -exmilitante UDI- declaró que «en términos personales, tiene todo el derecho a acompañar a su padre, pero creo que cuando tú eres una figura política no puedes desdoblarte de esa manera, no existe ese desdoblamiento. Si tú quieres acompañar a su padre en lo humano, esa es una elección».
La senadora RN María José Gatica fue más explícita: «Lamentablemente, el senador Macaya se equivocó, esta situación compleja amerita renunciar a la presidencia de la UDI. Su opinión provoca desprestigio al sector que representa, restando importancia a la vulneración a menores de edad. Pido perdón, como sociedad no podemos permitir esto».
Más tarde, la alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei, se sumó a la tendencia: «Los delitos de Eduardo Macaya han sido condenados por los tribunales y las resoluciones judiciales deben cumplirse rigurosamente. Se trata de un caso grave donde solo queda estar con las víctimas».
En medio de una creciente tensión, el senador Macaya reconoció el error «en mencionar un detalle procesal del caso en una frase que es desafortunada, porque en el fondo muestra poca empatía respecto a un tema que es fundamental, que es la defensa de la niñez».
Minutos más tarde comenzó a circular un comunicado firmado por el propio Macaya en que anunciaba su renuncia. «Frente a la sentencia que afecta a un integrante de mi familia, reitero mi profundo respeto al Estado de Derecho, a las decisiones de la justicia y manifiesto mi férreo compromiso con los derechos de las menores involucradas en dicha situación. El país enfrenta desafíos enormes; problemas muy severos están afectando a millones de chilenos, en un camino que urge rectificar. La UDI cumple un rol importante en la conducción de esos desafíos, a lo que debe abocarse plenamente. Por tanto y en aras de mi compromiso político, he tomado la decisión de renunciar a la presidencia de la Unión Demócrata Independiente», declaró. Anoche la comisión política de la UDI nombró al diputado Guillermo Ramírez como el nuevo presidente del partido.


