Él también estará sufriendo, pero uno se tiene que responsabilizar, dijo ella
A Javiera Matamala le cuesta mantenerse sin llorar. La madrugada del 20 de diciembre recibió un llamado que le cambió la vida. Un carabinero le avisaba que su hija Macarena Casassus, de 22 años, había fallecido luego de ser atropellada por el arquero de Audax Italiano Johnny Herrera, en La Reina.
«Para mí es mi niña. Detuve los relojes ahí y me quedé con ella viva, con su linda cara, con su recuerdo. Ni siquiera quise ver su cuerpo destrozado, porque el auto la arrastró varias cuadras y estaba irreconocible», relata con dolor la periodista de 62 años.
Ayer, Javiera y su familia llegaron hasta el Cuarto Juzgado de Garantía para interponer una querella criminal contra el futbolista por el delito de homicidio calificado.
«A mí me gustaría que se responsabilizara por lo que hizo. El resto lo ven los abogados. Yo no quiero venganza», comenta.
-¿Cree que Herrera debería estar preso?
-No le deseo nada malo. Él también estará sufriendo por matar a alguien de esa manera. Pero uno se tiene que responsabilizar, porque uno no puede andar a esa velocidad en una calle en la que puede cruzar un viejito o alguien.
-¿Cómo se enteró del accidente?
-A ella le había ido súper bien en el año en arquitectura. A ella le costaba mucho y fue a una fiesta a celebrar. De repente te llama un carabinero y te dice que hubo un accidente trágico.
-¿Esperan que se acerque a hablar con ustedes?
-Mejor que no.


