Intérprete incluyó en su show un audio del niño cantando El reproche
Fue sensible, mágico, precioso, surrealista,emocionante, un momento único que sin duda para mí va a quedar para siempre en el alma, destaca la comunicadora.
A veces, la música logra nombrar lo innombrable. En el silencio que deja una pérdida, una melodía puede convertirse en abrazo, en eco, en memoria. Así ocurrió la noche del 26 de septiembre en el Teatro Municipal de Las Condes, cuando el cantautor Manuel García detuvo el tiempo y rindió un homenaje íntimo y sobrecogedor a Pedro, el hijo fallecido de la actriz Mariana Derderián.
La escena, compartida por la propia actriz en sus redes sociales, fue breve y profunda: un audio inédito del pequeño cantando «El reproche», antecedió a la interpretación del tema por parte de García en medio de su gira conmemorativa por los 20 años del álbum «Pánico». Fue un gesto silencioso pero potente, que traspasó el escenario y se instaló con delicadeza en el alma de quienes presenciaron el momento, entre ellos Mariana, quien fue a ver el show por su gusto por el artista, pero sin imaginar lo que presenciaría.
«Fue absolutamente sorpresa. La música muchas veces hace eso, te transporta a lugares, a viajar en el tiempo, te lleva a momentos y a recuerdos, y Manuel, con un corazón gigante, muy presente, muy empático, sensible también, generó este momento mágico que de verdad es sobrecogedor, es una sensación que desborda el alma», comenta Derderián.
Y agrega: «La palabra emoción queda corta, la palabra dolor no refleja el sentir, o de repente esta magia que él hizo de traerlo, me cuesta mucho explicarlo, pero precisamente porque fue sensible, mágico, precioso, surrealista, emocionante, un momento único que sin duda para mí va a quedar para siempre en el alma. Jamás pensé que iba a escuchar su vocecita en ese homenaje. Mi hijo era bien fanático».
¿Cómo Manuel García consiguió ese audio de su hijo?
«Alguna vez se lo mandé a su mánager, hace tiempo, de manera muy privada, para decirle Manuel te quiero agradecer, tú no sabes lo importante que eres para mi familia. (Quise) decirle lo trascendental que ha sido y fue una sorpresa gigante, preciosa, jamás pensé que lo iba a escuchar. Siento que fue un gran concierto y que mi hijo tiene una voz preciosa. Va a ser su único concierto en este plano, pero va a ser mi concierto favorito para el resto de mi vida».
¿Pedro era fanático de la música?
«Era muy musical, obsesionado. Yo creo que aprendió a cantar antes que a hablar. Le gustaba Manuel García, pasó por The Beatles, Gorillaz, era de gustos muy variados, de adulto. Y no me resultaba el Cantando Aprendo a Hablar. Con 31 minutos también fue bien fan. Es tan bonito cuando la música te lleva a esos recuerdos y a hacer esos viajes, que cada uno de esos artistas terminan siendo un pedazo de ti, de tu historia».
¿Pudo agradecerle a Manuel en persona?
«Después nos juntamos en el camarín, conversamos, y es un hombre muy generoso, conectado, sensible, y como el tipo de gente que a mí me parece más atractiva en el mundo también, la gente con la que uno busca rodearse, que te enseña y tú aprendes. Es el mejor concierto al que voy a ir en mi vida, por lejos. He ido a varios, me gusta mucho ir a conciertos, pero este va a ser inigualable».
¿Cómo ha sentido el cariño de la gente?
«He recibido mucho amor de la gente, en la calle, cuando viajo a regiones. Siento que hay una conexión muy fuerte con la gente, incluso con quienes no han pasado por lo mismo, pero tienen otro tipo de dolores. Todo el mundo carga con una mochila. La verdad es que me sentí muy afortunada, contrariada, porque hay una alegría, una pena y abrazada por mucha gente. Me siento muy abrazada por toda la gente, gente que no me conoce, que vibra desde un lugar muy maravilloso, que es saber ponerse en los zapatos de los demás».
El otro gesto del artista
Manuel García no solo rindió homenaje a Pedro sobre el escenario, sino que también lo hizo mediante un emotivo escrito en la publicación compartida por la actriz. Se trata de un poema o canción dedicada especialmente a Pedro Aravena Derderián y a su familia. El poema, titulado «El árbol de la vida», describe cómo el dolor llega de forma permanente a la vida de una familia, instalándose como un huésped constante y cotidiano.
«Creo que todo lo que uno ha aprendido, crecido, hay que compartirlo para la inmensa mayoría de gente que pasa por lo mismo. Es bonito saber que uno no está solo y si uno no comparte lo que ha aprendido, es un despropósito», sentencia Mariana.


