La modelo, de 25 años, llegó con el músico a Viña del Mar
La paraguaya se instaló en el palco para ver a su esposo. Bailó, cantó, lo aplaudió y le brindó sonrisas al cantante.
Llevan un año de matrimonio así que Marc Anthony (56) y Nadia Ferreira (25) no se separan. El músico llegó a Viña del Mar acompañado de la modelo y anoche ella le siguió el paso a su show en el Festival de Viña desde nada menos que el palco.
Cinco minutos para las 21 horas, la paraguaya se instaló en las primeras filas, atrás de los ejecutivos de Mega (canal encargado del certamen) y vaciló «Valió la pena», la primera canción que su esposo desplegó en el escenario con sus ya conocidos movimientos salseros.
La historia de amor de Nadia y el puertorriqueño se remonta a 2022 cuando apareció con ella de la mano en un evento. Al año siguiente se casaron- es el cuarto matrimonio del cantante- y en junio presentaron a su primer hijo, Marcos.
La gente que veía el show de Anthony desde el palco miraba a Nadia, porque, aunque debe haber visto este show repetidas veces, ella aplaudía, bailaba y cantaba los éxitos del cantante con fervor. Vestida con un blazer banco impecable y aros dorados, el salsero la tenía a la vista para mirarla con algún guiño coqueto. Ella le respondía con una sonrisa. Puro amor.
La conexión era tan evidente que en una interacción, Rafael Araneda le comentó que le había dedicado varias canciones en los 40 minutos que llevaba del show. «¿Eres un romántico?», le preguntó el animador. El «sí» de Anthony llegó justo cuando las cámaras enfocaban a una sonriente Nadia.
Pese a que el mundo de Nadia es el modelaje, de hecho obtuvo el segundo lugar en el Miss Universo de 2021, ha incursionado en la animación. Animó el preshow de los premios Lo Nuestro hace unas semanas. Pero lo que realmente la mueve es la música.
En entrevistas ella ha contado que quiere seguirle los pasos a Anthony con una carrera en la música. «Él me dice que busque mi camino. Es un proceso largo, pero muy bonito el encontrarse a uno mismo y poder hacer algo que uno le gusta. Él me da muy buenos consejos en cuanto a cómo trabajar una canción en un estudio, la inspiración».
Pero no sólo Nadia se gozó la presentación. Entre los amantes de la salsa figuraba la mamá de Vesta Lugg, Barb Fournier, quien viajó desde Canadá especialmente para ver al puertorriqueño. «Hace muchos años soy fanática. Estoy aquí por él. Me encanta las} salsa, estoy tomando clases de salsa, merengue y rumba. Me gustan todas sus canciones».


