La periodista está padeciendo en ¿Ganar o servir?, el reality de Canal 13
Acusa que le pasan la factura por haber sido reportera de farándula. Ha sido súper triste, comenta la afectada.
En el primer enfrentamiento, Camila le enrostró su trabajo como periodista de farándula y le advirtió que «te vas a arrepentir de meterte conmigo». Mariela optó por respuestas cortas como «rota» y «ordinaria».
Tras ese clímax, Mariela pareciera no estar pasándolo bien. Incluso en una escena la mostraron llorando en la cama y la misma Camila trató de consolarla. Pero Recabarren tocó otra vez el tema del «daño que han hecho los periodistas de farándula» y Sotomayor alegó que «si tú viniste a cobrar venganza por lo que han dicho los medios o un montón de periodistas de ti, no te lo voy a permitir».
Desde el encierro, Mariela habla de estas sensaciones que le han dejado los continuos enfrentamientos: «Ha sido lo más heavy que he enfrentado en el último tiempo. Venía súper clara de lo que quería: conocer este mundo y de lo que menos tenía ganas era de pelear. Porque para pelear uno se queda afuera y pelea por cosas realmente trascendentales».
Es parte de estar en un reality, parece.
«Yo pensaba que si conversaba los conflictos no iba a haber pelea, por lo menos conmigo, pero me encontré con gente que ha querido armar tongos conmigo, que han querido aprovecharse un poco de mí para figurar en peleas y discusiones que no tienen ningún sentido».
Una de las personas a las que se ha enfrentado es Camila Recabarren. ¿Qué pasa con ella?
«Nosotros antes de entrar al reality teníamos buena onda, conversamos y tuvimos buenas migas. Pero llegamos acá y bastó que yo mirara a la cámara con disgusto por algo que estaba comentando para que se me lanzara con toda su violencia y agresividad. La verdad es que ha sido súper triste ver cómo una persona quiere endosarme la responsabilidad por todo lo que ha dicho la farándula de ella en todos estos años».
¿Usted cree?
«Ella ofendió a mis compañeros de trabajo. Además de eso, se ha reído en mi cara, me vio en un momento mal, llorando y aun así siguió molestándome. He tenido que pagar el pato por haber llorado, cuando todo el mundo tiene derecho a llorar, a estar triste. Camila no es una buena persona».
¿Hay alguna autocrítica de su parte?
«Cuando yo conozco de algún tema siempre trato de dar a conocer mi opinión y eso les puede haber molestado desde un principio y quizás debí equilibrarme más. Ahora bien, me he dado cuenta que cuando no hay química con una persona igual vas a terminar en un conflicto».


