FOTOS DE REFERENCIA (Cargar Manualmente):
FOTO 1
Ruta: /2015/01/14/El_Dia@3_GGA2JU17H_1_08_008_1401_CEDIDA.jpg
Autor de la Foto: CEDIDA
Título/Pie de foto: Camelia es miembro destacado de la brigada canina del SAG. En la bolsa, su guía muestra ejemplares capturados del chinche.
Plaga que viajó de China y Japón a Estados Unidos, ya llegó a la bahía de Iquique
Su nombre científico es halys halyomorphas y se alimenta de alrededor de 100 especies de plantas.
Jorge Núñez
El halys halyomorphas o chinche apestoso es el nuevo peligro que enfrenta el campo chileno. Una plaga que hace menos de 25 años se extendió desde Japón y China a Estados Unidos, y que a través de nuestro activo comercio marítimo con el gigante del norte, ya llegó a Iquique dentro de fardos de ropa americana, autos y juguetes usados.
Pero no se preocupe. Una cosa es que este infame insecto haya arribado al puerto el pasado 26 de diciembre, y otra muy distinta es que se haya bajado del barco norteamericano en que viajó. Precisamente para evitarlo está la brigada canina del SAG, la que aprendió a detectar a este insecto del orden de los hemípteros, de color pardo, que mide entre 12 y 17 mm, y que se caracteriza por poseer bandas blancas en las antenas, las que se ven tanto en ninfas como en adultos.
«Éste es un trabajo nuevo y muy valioso para el SAG, por cuanto se están detectando insectos muertos y vivos, de una plaga que se caracteriza por expeler un olor particular, lo que facilitó su incorporación a los olores que forman parte del registro que buscan nuestros canes», destacó la directora regional del SAG de Tarapacá, Roxana Galleguillos.
Lo mismo piensa Leonardo Turra, encargado del programa de controles fronterizos de la Región de Tarapacá. «Para enfrentar a este bicho contamos con cuatro equipos conformados por un perro y su guía, los que tienen la capacidad de subir a los barcos y oler a los chinches a varios metros de distancia», cuenta.
Sobre sus hábitos alimenticios, este insecto es altamente polífago, por lo que se puede alimentar de alrededor de 100 especies de plantas, principalmente árboles frutales, ornamentales leñosos y cultivos, lo que podría poner en peligro a la industria agropecuaria del país.
Como para el SAG se trata de una plaga, cada vez que se encuentre una nave infectada con chinches vivos, el procedimiento siempre será el mismo: «Deberá ser fumigada con bromuro de metilo, un gas incoloro con aroma a cloroformo que se utiliza como veneno, luego de lo cual se repetirá la inspección a los diez días y, dependiendo de ello, se podrán descargar los autos, juguetes o ropa», detalla Turra.
¿Pero qué tan seguros estamos? Según el experto en plagas de la Universidad de Chile Jorge Twyman, «estamos bastante bien, por lo que podemos estar tranquilos».
En su opinión, «gracias a que nuestro territorio es una verdadera isla en tierra firme -rodeada por la cordillera, el desierto y el mar-, se facilitan mucho los controles fronterizos, sobre todo cuando se cuenta con buena tecnología, buena capacitación, pero sobre todo buenas ideas, como esta de utilizar perros adiestrados», finalizó.


