Matilde Burgos la tiene clarísima
Con CNN íntimo la periodista aporta una verdadera rareza: una conversación profunda y exenta de polémica.
Lo conduce la periodista Matilde Burgos, que desde la dulzura de su voz suele blandir preguntas bastante provocadoras, todo con el fin de que el o la entrevistada se explaya y dé luces acerca de la situación planteada.
Por ejemplo, teniendo a Harold Mayne-Nicholls al frente comparó la participación de Ximena Restrepo en el lío de las velocistas del 4×4 en los recientes Juegos Panamericanos, diciéndole al exdirector ejecutivo de ese evento que era «como tener a la mamá de Alexis Sánchez en el camarín».
Y a María Olivia Mönckeberg le «tocó la oreja» comentándole que el quiebre de la democracia de 1973 no afectó tanto a la Democracia Cristiana (su partido de entonces) porque «estaban a favor del golpe».
El jefe de una de las gestas deportivas más exitosas memorables que se ha organizado en nuestro país y una Premio Nacional de Periodismo. De ese tenor son los escogidos para enfrentar al siempre meticuloso comentario de Matilde.
Últimamente también han sido invitados el reconocido diseñador de moda Rubén Campos (en la imagen que acompaña esta columna) y el bioquímico Ramón Latorre, chileno miembro de la Academia de Artes y Ciencias de Estados Unidos que además también ha recibido un premio nacional en su área.
Ahora bien, las revelaciones sabrosas tampoco están ausentes: el modisto top dio pistas acerca de la real gravitación que tuvo el vestido que creó para Cecilia Bolocco cuando fue ungida como Miss Universo, mientras el connotado científico contó cómo extremó su poder de persuasión para evitar que se lanzara al Mapocho… un hombre que en realidad estaba instalando un letrero en uno de los puentes que cruzan el río capitalino.
Sin ánimo de descalificar otros formatos y enfoques en el rubro de las pláticas televisadas, «CNN íntimo» expande significativamente la paleta de intereses y conocimientos de los telespectadores al no buscar a las mismas personalidades de siempre y volver a preguntarles lo que tantas veces han aclarado o desmentido.
Tiene su encanto este ejercicio de conversar en TV. Es una práctica que ha sobrevivido a la proliferación de medios y plataformas. La suerte que ha tenido Matilde, encantadora y estudiosa en partes iguales, es que aún no le ha tocado ningún entrevistado que la mande a guardar silencio, como el ministro de Salud aquel.


