Fue su debut como dupla de conductores
Compartieron escenario en un encuentro para fomentar la empleabilidad juvenil. Estuvimos muy relajados, dice la actriz.
Mayte Rodríguez llegó con tres propuestas de look a un evento vinculado a la empleabilidad juvenil que animó este miércoles junto a su amigo Jean-Philippe Cretton. La tenida definitiva la eligió en función del traje del conductor de «Mi nombre es» y así lucieron combinados en el escenario. La actriz ya tiene experiencia animando eventos corporativos, pero en esta ocasión le tocó un público más amplio, en Espacio Riesco, y por primera vez en modo dupla.
«Generalmente había animado sola, pero esta experiencia con Jean, aunque sea en un encuentro más masivo y con más nervios previos, fue muy relajada. Tenerlo a él de compañero, que ya se maneja en este tema, ha sido muy agradable», cuenta la también emprendedora. «Estuvimos rodeados por jóvenes de distintos países entonces eso hace que uno quiera sacar la cara por Chile y hacer un trabajo increíble. Todo eso es desafiante. El guión me llegó anoche, aunque yo quería estudiar desde el lunes. Pero estuvimos muy relajados, dialogando entre nosotros», agrega Mayte.
Cuando se encontraron antes de comenzar su trabajo, la actriz detalla que le dijo al conductor «empieza tú con los textos y si me quedo colgada me salvas. Pero finalmente estuvimos súper bien cada uno con sus textos». «Me encanta la animación porque uno tiene contacto directo con la gente. Tiene el nervio del escenario, como el teatro, pero con feedback, y eso lo hace muy interesante. Me da un poco más de nervios que otras labores, pero cuando comienzas, te sueltas y gozas. Es parte de ser una comunicadora y siento que ese es mi rol y lo que me gusta», reflexiona.
«Con la Mayte ya tenemos códigos internos y con solo mirarnos entendemos qué es lo que quiere el otro. Estamos empezando a armar nuestra alianza como animadores. Ella me dijo que conduciendo conmigo se sintió más tranquila y eso me encanta. Somos acuarianos así que nos entendemos perfecto», suma Cretton.
¿Cuándo nació la buena onda con Mayte?
«Nos tocó ir a trabajar a España y en el vuelo de regreso me encontré con una exvecina que es auxiliar de vuelo. Ella nos llevó cositas para que disfrutemos, como espumante, chocolates y maní, y nos quedamos pegados conversando. Era un vuelo de noche y nosotros carreteando en el avión, jajajá».
Mayte detalla que además se toparon con una amiga de ella, quien se cambió de puesto para sumarse a la dupla: «Armamos como un carrete pero hablamos todo el tiempo susurrando».


