Francia derrotó 3-0 a Irak en un partido que duró cuatro horas
Las fuertes lluvias y una alerta de tormentas eléctricas obligaron a activar el protocolo de seguridad del NOAA por primera vez en este Mundial.
Más de dos horas duró la pausa del partido entre Francia e Irak, en el que los europeos vencieron 3-0 a los asiáticos. Pero la extensa interrupción no fue para que los jugadores se hidraten como ha ocurrido durante todos los encuentros del Mundial, sino que se debió a una alerta de tormentas eléctricas en Filadelfia.
El duelo se fue al entretiempo con una fuerte lluvia, que comenzó a mitad de la primera parte y con los galos venciendo 1-0 a los árabes con gol de Kylian Mbappé a los 14. El intervalo, eso sí, duró más de 15 minutos. De hecho, casi dos horas. Con el pitazo inicial a las 17 horas (misma hora en Chile y Filadelfia) y cuatro minutos de agregado en el primer tiempo, el segundo tiempo debía comenzar a las 18.04, pero el clima lo impidió. Y no fue sólo por la fuerte lluvia, que a esa hora mostraba su mayor intensidad: justo en ese momento, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), emitió la alerta.
Aquello hizo que se activara el protocolo de seguridad ante rayos en actividades deportivas al aire libre, elaborado por el mismo organismo y que la FIFA aceptó aplicar en los partidos de la Copa del Mundo, así como lo habían hecho anteriormente en el Mundial de Clubes del año pasado.
El procedimiento, según el sitio oficial del NOAA (https://bit.ly/3SksYi4) se activa si se ven relámpagos «a una distancia menor a 16 kilómetros (10 millas)» del lugar de la actividad. Aunque para este Mundial se disminuyó esa distancia a 13 kilómetros (8 millas) para más seguridad, según reportaron medios estadounidenses.
La primera orden que entrega el instructivo es clara: «Detener la actividad inmediatamente y dirigirse a un lugar seguro. Los edificios sólidos con cableado y plomería brindan la mayor protección. Los edificios de oficinas, escuelas y viviendas son ejemplos de edificios que ofrecen buena protección. Una vez dentro, manténgase alejado de ventanas y puertas, así como de cualquier cosa que conduzca electricidad, como teléfonos con cable, cableado, plomería y cualquier cosa conectada a estos. Tenga en cuenta que las construcciones pequeñas al aire libre, como refugios, cobertizos, etc., NO SON SEGURAS (sic). En ausencia de un edificio sólido, un vehículo metálico con techo rígido y las ventanas cerradas proporciona buena protección». En el caso del partido de este lunes, se ordenó a los hinchas ingresar al interior de los túneles del estadio para estar bajo techo.
Luego indica cuándo deberían reanudarse las actividades: «Debido a que las cargas eléctricas pueden permanecer en las nubes incluso después de que una tormenta eléctrica aparentemente haya pasado, los expertos coinciden en que las personas deben esperar al menos 30 minutos después del último trueno antes de reanudar las actividades al aire libre». Esta parte del protocolo fue la que atrasó el inicio del segundo tiempo en casi dos horas: cada vez que se oía un trueno o un relámpago iluminaba el cielo, obligaba a esperar media hora más.
A eso de las 19.45 los jugadores de Francia e Irak al fin pudieron salir a calentar para jugar el segundo tiempo. Y se reanudó a las 20 horas, misma hora en que comenzó el siguiente partido de la fecha, el duelo entre Noruega y Senegal, por el mismo Grupo I.
La lluvia no paró el show de Mbappé. En la segunda parte, el delantero de Real Madrid marcó el 2-0, a los 54. Dembelé cerró el 3-0 definitivo a los 66. Con sus dos goles, el capitán de Francia sigue en la disputa por ser el goleador de la Copa del Mundo. Llegó a cuatro anotaciones y pelea con otros dos goleadores que también jugaron este lunes: Lionel Messi, que tiene cinco, y Erling Haaland, que también ha marcado cuatro veces.


