Isabel Amor aborda su polémica salida del Servicio Nacional de la Mujer
Están tratando de buscar motivos para decir de la manera más legal posible que me echaron por tener un padre que tiene una condena de violaciones a los derechos humanos, subraya.
Isabel Amor, la exdirectora del Servicio Nacional de la Mujer en la Región de Los Ríos que fue desvinculada de su cargo tres días después de asumir, reconoce estar muy afectada por la situación que está viviendo y que se traspasa también a su familia, y que está relacionada con la condena a tres años de su padre, Manuel Amor, como encubridor del secuestro calificado del ingeniero agrónomo Luis Corvalán Castillo, el 14 de septiembre 1973.
Amor, licenciada en Letras y magíster en Sociología, comenzó sus funciones el jueves 1 de agosto como la nueva autoridad regional del Sernameg, seleccionada por el sistema de Alta Dirección Pública (ADP). Al lunes siguiente, a las 9 am, la llamaron para pedirle la carta de renuncia por «pérdida de confianza».
Desde Valdivia, la también exjefa regional del Instituto Nacional de Derechos Humanos de Ñuble, sostiene que dejó ese cargo y se trasladó a otra región: «Me fui con mi familia solamente para hacer este trabajo, con ganas de formar familia acá y vivir en Los Ríos. Ahora estoy tratando de pasar el chaparrón acá y me imagino que la próxima semana empezaré a buscar trabajo, pero no por ADP, creo que tengo que buscar algo en la empresa privada».
¿Cómo está viviendo esta situación?
«Esta es la única pregunta que me cuesta responder porque me pongo a llorar. Me siento vulnerable, vulnerada, siento que han sido súper violentos conmigo, que todo lo que me hacen a mí se lo hacen a mi familia finalmente. Lo que entiendo del manejo comunicacional del ministerio es que solamente va a escalar la violencia, alguien tiene que morir y en esta situación, la más débil soy yo. Me siento fatal».
¿Se siente discriminada?
«No sabía por qué me desvincularon, pero en la medida que han dado declaraciones, me queda cada vez más claro que mi desvinculación tiene que ver con mi padre. Han tratado de decir que tiene que ver con un borrador de entrevista, han tratado de decir que no sabían que yo tenía un padre condenado por derechos humanos, han tratado de decir que yo no informé, millones de cosas que me hacen entender es que están tratando de enlodar a mi persona, pasar por el barro mi carrera profesional y ganar a toda costa».
¿Hay intolerancia?
«Yo creo que me están castigando por ser hija de mi padre y por quererlo, y ambas cuestiones tengo el derecho absoluto a hacerlo. Para mí la condena es algo a lo que le tenía mucho miedo y que finalmente me entrega a mi mucha paz. Aquí hay vulneración de varios derechos humanos».
¿Qué le dijeron cuando la desvincularon?
«Me dijeron que me pedían mi carta de renuncia por pérdida de confianza. Pedí explicaciones a Priscila Carrasco, que es la directora nacional, le pedí por favor que me dieran la oportunidad de entender qué estaba pasando, que me viera trabajar y no logré absolutamente nada, se mantuvo en un guion cerrado hasta la carta de ayer (martes) que dice que yo no me quise juntar a conversar con ellos».
¿Cuál fue el contexto?
«Ellos me escribieron ayer (martes) a las 4 de la tarde para decirme que nos juntáramos a las 7, que es fuera del horario laboral, con ella y el fiscal, no estaría el equipo, y que me esperaban para explicarme lo que era la pérdida de confianza. No había intención de acercar lazos, era para explicarme cosas que yo puedo leer y básicamente era una encerrona. Le expliqué que no me iba a juntar con ellos, que todo por escrito, y después saca el comunicado diciendo que yo no quiero conversar con ellos».
¿Por qué le pidieron la reunión una semana después?
«Creo que están tratando de buscar motivos para decir de la manera más legal posible que me echaron por tener un padre que tiene una condena de violaciones a los derechos humanos, y están buscando las alianzas para enlodar los dos días que estuve trabajando en el servicio».
Usted dice que alguien debe pagar con su cargo.
«Esa no es mi decisión, pero la responsable de esto es Priscila Carrasco. Es un error político como se está manejando esto, es un autogol innecesario, que pone a la diversidad sexual y de género en un pie muy malo respecto al gobierno, a una parte importante de las mujeres, y entiendo que los errores políticos se pagan».
¿Tomará acciones legales?
«Voy a tomar todas las acciones legales que estén a mi alcance a pesar de que la ministra haya estado amenazando en matinales con que si yo tomo acciones legales ella va a mostrar el borrador de entrevista que salió en El Mercurio el sábado».
Ministra Orellana
Antonia Orellana, ministra de la Mujer y Equidad de Género, cartera de la que depende el Servicio Nacional de la Mujer, ahondó en las razones de la desvinculación de Amor del Sernameg: «El concepto de confianza dentro de la administración pública y en especial dentro de los cargos nombrados a partir del sistema de Alta Dirección Pública no se refiere ni a buena onda, ni a amistad, ni a militancia partidaria, ni a afinidad política. Tiene que ver con la expectativa de que la función vaya a ser cumplida en los términos que la administración pública requiere. No hay un motivo de la pérdida de confianza que tenga que ver con condiciones biográficas o familiares».


