Administradores de comunidades toman medidas ante la falta de suministros de luz y agua
En el comercio también hay completa incertidumbre y asumen costos por falta de electricidad para máquinas.
La administradora de la citada comuna comentó que el lugar contaba con un generador eléctrico, por lo que se ha mantenido activo uno de los dos ascensores, el que se pide usar en personas de menor movilidad. Junto con esto, se mantiene con energía la conserjería, donde se han instalado varias extensiones para que los vecinos del edificio «puedan, al menos, cargar sus celulares y mantenerse conectados», indicó Saleh.
Pero frente al uso de generador, los mismos vecinos comenzaron a alegar, pues el combustible que se usa para que funcione saldrá de sus mismos bolsillos, ya que según las reglas del edificio corresponde a un gasto en conjunto para sus habitantes.
El condominio María Graham no fue el único que ha sufrido las calamidades del sistema frontal. También pasó en los condominios Rotonda Atenas y Las Condesas I, de la comuna de Las Condes, ambas comunidades de vecinos son administradas por Boris Jerez, quien indicó que «cuando se corta la luz para los edificios es muy fácil llevar la situación porque estamos preparados para la contingencia, pero también está el caso de los edificios que no cuentan con esos equipos y es más complicado».
En este caso, el condominio Rotonda Atenas, en el que viven 85 familias, cuenta con un generador de electricidad para estos casos, donde gracias a esto los habitantes del mismo no quedan sin agua, pues este generador bombea agua hacia los departamentos y entrega luz en ciertos sectores del edificio, como en los pasillos, los dos ascensores y en la conserjería.
«Nosotros tenemos un protocolo para que todos los vecinos puedan cargar sus equipos porque hoy en día son indispensables. Entonces los vecinos bajan a la conserjería y ahí se conectan, les hacemos un espacio y les ponemos una mesa para que puedan estar ahí», comenta Jerez.
Por otro lado, el condominio Las Condesas no cuenta con generador, por lo que las 160 familias que viven en ese lugar quedaron sin luz por más de 24 horas y a pesar de que el administrador indica que ya cuenta con suministro eléctrico, el problema de este edificio es otro: el suministro de agua.
Según la empresa Aguas Andinas, hay más de 43.000 clientes sin agua potable. En este caso, comenta Jerez, los vecinos del mismo condominio se organizaron y pidieron a la Municipalidad de Las Condes que les entregaran un estanque de agua para poder abastecerse.
Según Jerez, la obtención del agua por parte de la municipalidad fue expedita, además «no hay cantidad de agua por persona, esta es ilimitada y si se gasta podemos pedir uno nuevo».
Sufre el comercio
Ante este corte de suministros no sólo se han visto afectados los condominios, sino también los comercios. Así como les pasó a la tienda «Big fish», ubicada en Ñuñoa. Tienda especializada en la venta de peces y de acuarios.
Rafael Valenzuela, dueño de la tienda, realizó cálculos e indica que ha perdido más de 700.000 pesos, tanto en peces, alimento, combustible y un generador que debió comprar, ya que su tienda se encuentra sin luz desde las 1:30 am del viernes.
El problema del corte de luz en esta tienda tiene que ver, claramente, con los peces, según comenta Valenzuela. Ellos necesitan temperatura y oxígeno, sobre todo las incubadoras con peces recién nacidos, «si tu al pez cría le quitas diez minutos de aire, se muere y de esas ya hemos perdido aproximadamente 1500 peces en las incubadoras».
El alimento de estos peces, que se considera alimento vivo, también necesita oxigenación, por lo que, al no tener electricidad, ese alimento para peces también murió.
La solución, fue comprar un generador, para que así no se sigan muriendo tanto los peces como las plantas, aunque este generador también se debe apagar durante un tiempo, pues sino se sobrecalienta.
Coffee Cultura es otro de los locales que se ha visto afectados por la falta de luz y agua. Esta cafetería ubicada en Maipú debió vender y ofrecer promociones para no perder sus pasteles, pues sin refrigeración les era imposible mantenerlos.


