Una camioneta con un carro de arrastre que transportaba un vehículo cubierto con una lona. Una escena común en el paisaje de una ciudad, pero no para la Sección de Encargo y Búsqueda de Personas y Vehículos (SEBV) de Carabineros de Puerto Montt.
Lo que tenía pinta de un auto en pana camino a un taller, por la calle Ramón Munita, era en realidad la hebra de un delito de largo alcance, en tiempo y en distancia.
«Con el viento, la lona que cubría el auto se había corrido y se podía ver una placa patente. A ojos de un SEBV, mantenía características que no eran de una placa patente. Era falsa. Una excelente imitación, por decirlo así», cuenta el capitán Marco Ibarra, jefe del SEBV de Puerto Montt.
Los carabineros detuvieron la camioneta y descubrieron que el auto en el carro de arrastre era un Mercedes Benz A250 blanco. Su motor, que había sido desmontado, estaba en el mismo carro.
El siguiente paso fue verificar las otras «identificaciones» del vehículo. «El número de chasis estaba adulterado. Sobre el número original mantenía una placa de procedencia artesanal, obviamente, con otro número», detalla.
Con la ayuda de químicos, los carabineros descubrieron el verdadero número de chasis.
Un gemelo
«Durante la fiscalización, el personal especializado detectó que el automóvil mantenía instaladas placas patentes de confección artesanal, verificando además que circulaba bajo la modalidad conocida como gemeleo, con lo cual se ocultaba la verdadera identidad y procedencia ilícita del vehículo», explicó la capitana María José Ruf, comisaria de la Quinta Comisaría de Puerto Montt. Los delincuentes transforman el auto robado en gemelo de uno que sí existe y que no está encargado por robo, para así no despertar las sospechas de un comprador. En este caso, los delincuentes copiaron la identidad de un Mercedes Benz A250 también blanco.
Cuenta el capitán Ibarra que el auto fue robado en una encerrona en diciembre del 2020, en Eduardo Frei Montalva con Camino La Montaña, en Lampa, al norte de Santiago. Cuando tomó la Ruta 5 Norte, el conductor del Mercedes vio que delante de él lo chocó un Volvo del que se bajaron tres delincuentes, dos de ellos con pistolas y uno con un cuchillo con una hoja de 20 centímetros de largo. Lo amenazaron, lo hicieron bajar y se llevaron el auto.
«Uno sabe que el vehículo se va a rearmar y se va a ingresar nuevamente al comercio», cuenta.
El conductor de la camioneta que transportaba el Mercedes Benz dijo que lo había comprado en Osorno y que no sabía que era robado. De todas maneras fue detenido por receptación. Es chileno, tiene 39 años y registra detenciones por receptación y conducción bajo la influencia del alcohol.
No es el primero
Los autos robados en Santiago a veces aparecen en regiones, luego de varios años, incluso.
En marzo del año pasado, carabineros del Retén Alemania, de Taltal, en la Región de Antofagasta, detuvieron a un hombre que conducía un Mercedes Benz A200 que tenía un encargo vigente por un robo con intimidación. En el kilómetro 1.146 de la Ruta 5 Norte, los carabineros, que hacían un control rutinario de carreteras, detectaron que las patentes de este vehículo eran falsas. Luego revisaron los números del chasis y comprobaron que había sido robado en Lo Barnechea, Santiago, el 23 de diciembre del 2020.
El hombre que conducía el vehículo tenía una orden de detención vigente por receptación.
La fecha en que fue robado el Mercedes también es significativa. En enero del 2022, cuatro de los ocho integrantes de una banda fueron condenados por al menos 12 robos de vehículos o encerronas cometidas entre diciembre del 2020 y marzo del 2022. Al menos dos de los condenados le robaron su Mercedes Benz a un conductor en San Francisco de Asís con Raúl Labbé, también en Lo Barnechea, el 23 de diciembre de 2020.