La lucha de Paola Coronado, madre del joven que falleció al saltar en bungee
Luego del shock inicial que significó el desenlace fatal, ahora está peleando para aumentar la seguridad en el deporte aventura.
Era el último paso para titularse de trabajador social de la Universidad Católica del Maule y junto a sus compañeros decidieron profundizar en conceptos teóricos y prácticos del turismo en esa comuna de la región donde él vivía con su familia.
En febrero, un mes después de entregar la tesis, Diego -de 23 años y jugador de rugby- falleció al lanzarse en bungee desde el Cajón del Maipo.
Por su muerte hay un formalizado, quien actualmente cumple reclusión domiciliaria: es el sujeto que trabajaba en la empresa de turismo donde Diego realizó el salto -Mundo Dínamo- y que le puso el equipo para que se lanzara. Luego de saltar, Diego quedó colgando y no pudo ser subido. Toda la escena la presenció su mamá, Paola Coronado, y una hermana.
Esta semana la mamá de Diego viajó desde Talca y se reunió con el ministro de Economía, Fomento y Turismo, Nicolás Grau.
Desde hace unos meses, la familia tomó una postura más activa en relación al caso de Diego, quien era conocido como Chino. Crearon páginas en redes sociales (@diego_sebastianac en Instagram) y realizaron una velatón en la plaza de armas de Talca. Todo a la espera de que el 16 de agosto se cumpla el plazo de investigación que lidera la Fiscalía Metropolitana Sur por la muerte del joven.
«Como familia estuvimos muchos meses en estado de shock. No comprendíamos la muerte del Diego y es cuando te haces mil cuestionamientos, te preguntas por qué sucedió y también te cuestionas a ti mismo», cuenta Paola, la mamá del joven.
¿Qué los llevó a esta postura más activa?
«Comenzamos esta lucha cuando el joven que lanzó a mi hijo en Mundo Dínamo quedó con arresto domiciliario. Eso nos motivó. No era justo. Si bien nunca he sentido odio contra él, porque siento que es un instrumento, lo hago sin descartar su culpa».
Lo primero que hicieron, cuenta la mamá, fue durante un partido de Los Cóndores, cuando fueron al estadio de Talca a jugar un partido de rugby. «Fuimos invitados por su club, el club Nómades, y ahí llevamos un pendón. Decía Justicia por el Chino. Ese fue nuestro primer paso. También repartimos flyers que contaban su historia, que falleció por una negligencia y que queríamos justicia y que no existiesen más muertos por deporte aventura en el país».
La mujer cuenta que durante estos meses descubrieron que una mujer sufrió una fractura en la mano al saltar en el mismo lugar donde lo hizo su hijo. «Ella hizo las denuncias, pidió la clausura del local, lo clausuraron, pero meses después la municipalidad, por decreto alcaldicio, lo volvió abrir», describe.
«Nuestro país ha sido seis veces distinguido como el destino turístico mejor evaluado, pero ¿dónde está nuestra seguridad?», se pregunta la mujer.
¿Qué la motiva en este momento?
«Quiero honrar a mi hijo y creo que la forma de honrarlo, sabiendo el corazón que tenía, porque todos decían que tenía el corazón más grande, que era el caballero de los caballeros, es haciendo esto. Por eso tomé esta bandera de lucha, porque no quiero que ninguna madre, ninguna tía, ninguna esposa, vuelva a vivir lo que yo viví. Era mi hijo mayor y recién estamos en el proceso de reconstrucción familiar, porque el Diego era muy importante en este hogar. Éramos cinco y reconstruirnos no nos ha sido fácil. Una forma de sanarnos también como familia es haciendo esto, para que no se olvide nunca la muerte de mi hijo, porque no merecía morir como murió».
¿Ya tienen claro qué falló en el salto de su hijo?
«Según las pericias, falló todo, porque el arnés no se lo instalaron adecuadamente. Debía ir por delante y se lo instalaron en la espalda. Mi hijo era rugbista, era ancho y nunca pudo engancharse con la cuerda que le tiraron para subirlo. El arnés tampoco era el adecuado, era uno industrial, no deportivo y no tenía los sellos de vigencia. En el lanzamiento había una sola persona, el único imputado. Mi hijo estuvo colgando más de 40 minutos mientras pedíamos auxilio. Le pedíamos al instructor que bajara a ayudarlo y no lo hizo. Su autopsia es clara: dice que falleció por asfixia por compresión externa cervical».


