Pasajero grabó transporte público con velocímetro dibujado a mano
El video de Cristián Riquelme generó un operativo de Carabineros para ubicar la máquina.
Sucedió el jueves pasado, el 26 de mayo, cuenta Cristián Riquelme.
Ese día, el hombre esperaba un microbús de la línea 306 en calle Gómez Carreño, de Viña del Mar, para viajar al sector de Achupallas. Pero cuando logró subirse al transporte, vio una escena que lo descolocó absolutamente.
Ahí, frente al conductor, en lugar de un velocímetro que indicara la velocidad a la que circulaba la máquina y un tacómetro que marcara las revoluciones, figuraba un pedazo de papel con un tablero dibujado a mano, con la aguja marcando 120 kilómetros por hora, el estanque de petróleo lleno y una leyenda, en la parte inferior, que aseguraba que todo era «Hecho en la Nasa».
«Entonces le pregunté al chofer si eran los nuevos buses que estaban sacando a la calle. Chacoteando, me dijo que sí», cuenta Riquelme. «Mire, qué interesante, le dije. Me extrañó y me dio risa, porque yo he manejado micros, así es que me senté atrás del conductor y, sin que se diera cuenta, comencé a grabar», agrega.
El registro de ese deschavetado viaje lo envió a Chilevisión, a modo de denuncia, y por culpa del video Carabineros estuvo buscando por cielo, mar y tierra el autobús que trabaja para la empresa Sol y Mar, línea que evitó referirse al tema.
«Preguntaron en la garita y fiscalizaron varias micros que circulan por el sector, pero no aparecía. A mí me preocupó, porque hay lugares en que se transita a altas velocidades. Si por ahí existe una señalización que ordena ir a 60 kilómetros por hora como máximo, perfectamente puede andar a 90 sin darse cuenta. ¿Cómo va a demostrar lo contrario? Los relojes de la máquina se hicieron para algo, no son de adorno. Parece un chiste, pero hay que tomárselo en serio», dice.
El mayor Jaime Zúñiga, comisario de la Quinta Comisaría de Viña del Mar, explica que ningún vehículo, menos uno de transporte público, puede circular sin sus instrumentos, y que por eso estuvieron tras la pista de la micro.
«La Ley del Tránsito es clara, y dice que todo vehículo debe tener un marcador de velocidad porque el chofer no puede andar a ciegas. Cuando dimos con la máquina, estaba estacionada en la casa del dueño del vehículo, quien se negó a entrevistarse con nosotros o que fiscalizáramos la máquina. El video y los antecedentes fueron puestos a disposición del Juzgado de Policía Local y si llegamos a sorprender el vehículo circulando, corresponde su retiro», argumenta.


