Prototipo alemán con diseño de adaptación criolla se expande modularmente
Dos opciones bien distintas permiten ponerle un techo a una parcela o terrenito.
En apenas 28 metros cuadrados caben una cama de dos plazas, cocina, muebles, mesa y hasta un baño con jacuzzi. Eso es justamente lo que ofrecen en www.microcasa.cl: una solución minimalista para los que tengan una parcela, pero no quieren dejar de lado las comodidades citadinas.»En una bienal de arquitectura en Alemania vimos un concepto de microcasas minúsculas. Los alemanes son terriblemente prácticos, pero no muy estéticos, por lo que adoptamos el concepto general y creamos una arquitectura nueva para este prototipo», explica Carlos Hernández, gerente de Inversiones San Carlos, empresa dedicada a vender parcelas. Ante la insistencia de los compradores, decidieron estudiar las distintas opciones para reposar alejado de las grandes urbes.
En el tamaño de un container, pero con un diseño parecido a una pieza de hotel de cinco estrellas, esta microcasa promete una seguridad a toda prueba. «Es una estructura de acero lo que la hace brutalmente segura. Le puedes sentar un elefante en el techo y no le pasa nada. Además, es antisísmica», agrega Hernández.
En 90 días
Esta casa cuesta unos 17 millones de pesos y es transportable, pudiendo movilizarla del campo a la playa, y viceversa, siempre y cuando existan conexiones de agua y luz. El alto precio de la casa se compensa con algunos lujos improbables en una parcela. «Las tinas las hicimos con hidromasaje y por menos de un millón se le puede poner un jacuzzi entero al baño. Los muebles de la cocina son todos hechos especialmente para el pequeño espacio interior», explica Maximiliano Canafi, arquitecto responsable de amononar el espacio.
«Generamos dos ambientes, uno donde está la cocina, living y dormitorio, y otro que es el baño. Las camas bajan desde el muro y cuando no se despliegan fungen como un amplio mueble. El mismo espacio se flexibiliza según el gusto del cliente. Es como una casa rodante», complementa Canafi.
Si los 28 metros cuadrados se hacen estrechos, esta morada se puede expandir modularmente con otros espacios, claro que pagando harto por la diferencia. El techo está cubierto con un piso de tablas de madera y puede servir para hacer asados, instalar sillas de playa o poner un telescopio para apreciar las constelaciones de la Vía Láctea.
La entrega de la casa demora 90 días y su instalación está incluida en el precio hasta a 300 kilómetros de Santiago. El paralelepípedo de 7 toneladas se traslada armado, pero sin los vidrios, arriba de un camión que pasa por túneles, peajes y cuestas.
Ecocasas de adobeComo en los PicapiedrasUna opción más barata y ecológica para tener una vivienda bucólica son las ecocasas fabricadas de ecoadobe, una mezcla de adobe tradicional con cal, ceniza volcánica y arenilla. Todo en una bolsa de polipropileno. «Es como una tripa de longaniza, biodegradable y súper resistente», explica Rodrigo Pino, de Greenhabitat.cl
«Esta técnica nace del arquitecto Nader Khalili e inspirado en las moradas de Irán. Una casa de 45 metros cuadrado cuesta unos 3,5 millones de pesos, sin contar el equipamiento interior. Por menos de 5 millones puede tener una casa completa, parecida a la de los Picapiedras y a de los hobbits», agrega Pino.
7 toneladas pesa, en promedio, una de estas casas del porte de un container y de esqueleto de acero


