Sebastián Piñera cuenta cómo enfrentó su primera cuenta anual como Presidente.
Después de disertar ante todo el país durante una hora y 50 minutos, el Presidente almorzó con sus más cercanos en Cerro Castillo.
Son las seis de la tarde en el palacio presidencial viñamarino y el Presidente Sebastián Piñera figura sentado en uno de los escritorios ubicados en el primer piso de Cerro Castillo. No puede ocultar la alegría que siente después de haber rendido ante el país su primer discurso del 21 de mayo. Lo disfrutó tanto que incluso se sintio relajado, tanto, que entre risas comenta que no se preocupó ni un minuto de sus habituales tics.
-¿Contento con el resultado?
-Sí, porque de verdad sentí que les estaba hablando a los chilenos con el corazón, con mucha convicción respecto a lo que estábamos haciendo para sobreponernos al terremoto y para empezar una agenda muy ambiciosa y exigente, pero absolutamente factible porque apunta a sacar lo mejor de cada chileno y esta basada en la unidad nacional.
-¿Se puso nervioso con la situación?, porque dijo que le gustaría que Chile alcanzara el desarrollo económico de Checoslovaquia, un país que ya no existe.
-No estaba nervioso. Lo de Checoslovaquia fue un traspié, me traicionó la edad. Lo que pasa es que Checoslovaquia salió segundo en el Mundial del 62 y crecí con ese nombre. Estoy claro en que se dividió y ahora existe la República Checa y Eslovaquia. Lo que quería era referirme a los países de Europa central y específicamente a la República Checa que ha incrementado a más de US$20.000 su ingreso per cápita.
-Se le nota más cómodo en estas actividades públicas, de hecho tiene menos tics.
– Es que mientras más me hablan de los tics, más nervioso me pongo. Ahora, eso dejó de ser tema y estoy más relajado. Pero creo que lo más importante en este caso fue que me sentí hablando desde el corazón, lo digo en serio.
Me sentí contándole al país lo que habíamos hecho para enfrentar el terremoto y cómo pasamos de esa primera etapa de buscar a los desaparecidos, auxiliar heridos o enterrar nuestros muertos, a restablecer el orden público y los servicios básicos como electricidad, agua y alimentos. Les informé que habíamos logrado que todos nuestros niños tuvieran donde asistir a clases y que todos los chilenos pudieran acceder a servicios de salud de emergencia donde atenderse. Ahora estamos corriendo contra el invierno para lograr levantar techos dignos donde resistir la lluvia y el frío.
También me gustó aprovechar esta oportunidad para dejar en claro que no estamos estancados en el tema del terremoto, también queremos levantarle la vista al país y mostrarle la ambiciosa carta de navegación con siete grandes ejes que vamos a ejecutar en estos cuatro años.
Piñera emocionado
-¿Qué es lo que más le emociona de todo este plan dado a conocer en su discurso?
-El fuerte compromiso y la voluntad que tenemos de terminar con la «extrema pobreza» en los próximos cuatro años y con la «pobreza» en los próximos ocho. Siento que es un imperativo moral que tiene nuestra generación y estoy convencido de que logrando eso vamos a pavimentar el camino hacia un mayor desarrollo económico, más paz social y una democracia sana.
-La lista de proyectos tiene más de once páginas, ¿cómo piensa implementar algo tan ambicioso que va desde «ingreso familiar ético» hasta el envío personalizado de cartas a los apoderados informando cuáles son los mejores colegios de su zona?
-No va a ser fácil porque nos hemos puesto metas ambiciosas, pero estamos elaborando planes de acción igualmente poderosos.
Hay muchos que piensan que lo que nosotros estamos intentando hacer no es posible. Creo que están equivocados, para ellos no ha sido posible pero estoy seguro que lo lograremos si lo hacemos en un marco de unidad nacional, comprometidos con el país.
-Camilo Escalona señaló que la Concertación no pudo terminar con el siete por ciento que deben pagar los jubilados por concepto de salud porque la derecha siempre catalogó la medida como populista e imposible de realizar.
-La responsabilidad de que no se hiciera antes no es nuestra, es de la Concertación, yo respondo por lo nuestro. El proyecto era parte de nuestro programa de gobierno, estamos implementando lo que dijimos en la campaña.
Nosotros formulamos esta medida de forma seria y responsable, se va a implementar de manera gradual en el tiempo y focalizada en los sectores más vulnerables.
-¿Cómo convencerá a la Concertación para que apoye sus propuestas?
-En los meses que llevamos en el gobierno hemos logrado apoyo para seis proyectos de ley. Espero que la Concertación siga actuando con grandeza y poniendo por delante los intereses de Chile. Nosotros en el gobierno debemos mantener nuestra actitud de apertura, colaboración constructiva y unidad. Estoy seguro que si ambos trabajamos con ese norte, vamos a salir adelante.
-¿Cómo se anda de Presidente por la vida en estos días?
-Muy emocionado porque me tocan estos actos de heroísmo y pienso que Arturo Prat dejó una huella indeleble, porque luego de su sacrificio Chile se comprometió a ganar la Guerra del Pacífico. Ninguno de nosotros podría emular ese acto de honor, pero sí podemos imitar su grado de compromiso y amor a la patria.
-¿Le conmovió estar encabezando la ceremonia?
-Siempre me emociono el 21 de mayo y lo he pasado varias veces en Iquique. De hecho, sueño con poder bucear y decender los 40 metros de profundidad hasta donde reposan los restos de La Esmeralda en Iquique.
-«Lo de Checoslovaquia fue un traspié, me traicionó la edad. Lo que pasa es que Checoslovaquia salió segundo en el Mundial del 62 y crecí con ese nombre», cuenta el Presidente.
-«No legalizaría la droga»
En su discurso, mencionó varias veces la necesidad de apoyar a las policías en el combate del tráfico de droga. Sin embargo en la derecha y entre varios economistas existe una corriente que estima que la represión no ha logrado reducir el consumo y -peor aún- ha generado un submundo delictual muy violento y corrupto. Ellos postulan que sería más eficaz legalizar el consumo para terminar con la sangrienta industria del narcotráfico y destinar los esfuerzos del Estado en implementar políticas de rehabilitación.
-¿Usted estaría dispuesto a legalizar la droga?
-Ese debate sobre la posibilidad de legalizar la droga no lo podemos eludir, debemos enfrentarlo. Sin embargo, a los que pretenden legitimar estas sustancias les preguntaría antes si han dimensionado las consecuencias inmediatas que traería una medida como ésta en muertes y dolor entre nuestra juventud.
Como nunca he escuchado una respuesta al respecto, no queda otra que seguir combatiendo con todo el rigor de la ley y con toda la fuerza al narcotráfico.
-¿Pero la represión ha demostrado ser efectiva?
-Cuando se legaliza la droga lo primero que ocurre es que baja su precio, aumenta el consumo y se pierde el rechazo moral que existía cuando se la prohibía. No sabemos lo que pasa en mediano y largo plazo. Como Presidente no puedo aparecer experimentando en este tema, debo funcionar con certezas.
-¿No ve viable alguna solución al estilo de Holanda?
-No legalizaría la droga porque existen demasiadas dudas del impacto que ocasionaría una medida de este tipo entre los jóvenes.
-Chilevisión: «una pérdida emocional»
-La semana pasada trascendió la venta de su canal, ¿lamentó la noticia?
-Existen empresas con las que uno tiene un compromiso más emocional, porque participó en su nacimiento y desarrollo. En este sentido, sin duda que Chilevisión y Lan son empresas que significaron mucho más que una inversión financiera porque fueron parte de un proyecto, de una misión que uno se puso en la vida.
Cuando hay que desligarse de estas empresas hay una pérdida emocional, sin duda, pero estoy muy dispuesto a hacer esta pérdida porque no hay nada que me haga levantarme en las mañana con más fuerza que el servicio público, es lo que más me motiva y entusiasma.
-¿Le gustó que ejecutivos del canal terminaran participando de la propiedad?
-He estado muy alejado de esta operación y no conozco los detalles. Todas las conversaciones han quedado en manos de otras personas, por lo tanto no estoy compenetrado de los detalles.
-Pero es público que sus ejecutivos ahora participan de la propiedad
-No conozco los contenidos específicos del acuerdo, lo siento.


