Laurence Golborne y su sincera conversación con las mujeres de los mineros
Sentado alrededor de una de las fogatas del campamento de la mina San José, anoche el ministro de Minería, Laurence Golborne, volvió a encontrarse con las esposas de los 33 mineros atrapados en el yacimiento desde el jueves de la semana pasada. Varías mujeres le pidieron que mantuviera las esperanzas de encontrar con vida a los trabajadores.
Golborne recorrió cada una de las tiendas de campaña para conversar con las familias y llevarles un poco de calma, luego que la noche del miércoles, quienes acampan en el yacimiento se sorprendieron con sus declaraciones sobre las faenas de rescate. El secretario de Estado se sinceró: «Las posibilidades de rescatarlos con vida son bajas», dijo en Telenoche.
«No lo podría juzgar por lo que dijo. Es algo lógico desde alguien que lo ve de afuera y no tiene el corazón puesto en lo que pase en la mina. Es obvio que se puede pensar eso, pero para nosotros la esperanza sigue intacta», dijo Carola Narváez, esposa de Raúl Bustos.
En un cálido diálogo, el titular de Minería aseguró que «no la he perdido, yo tengo y mantengo la fe. Seguiremos con fuerza hasta encontrarlos. Aquí nadie ha dicho que la tarea es fácil, pero trabajamos con esperanza y fe».
Horas antes, el Presidente Sebastián Piñera afirmó que él tenía una profunda esperanza y que esperaba que este fin de semana «podamos tener contacto».
Durante su visita a la mina, el ministro contó que conversó de varios temas con los familiares y dijo que «ellos tienen muy claro lo que yo siento, tenemos bastantes coincidencias en muchos de los sentimientos. Estamos trabajando para encontrarlos con vida, por supuesto, eso es lo que espera todo Chile, y me pidieron que no les transmitiera malas vibras, como es lógico».
7 días se cumplieron desde que se produjo el derrumbe.
El momento más triste de todos
Primero fue un murmullo, luego un ensordecedor ruido de bocinas y de balizas de las ambulancias que se encuentran en el campamento a los pies de la mina San José. A las 14 horas de ayer, en el momento justo que se cumplía una semana del derrumbe, todos recordaron a los mineros atrapados. Entre lágrimas, familias completas se abrazaron en torno a alguna foto de su pariente atrapado.
-Va en 420 metros
La batalla del sondaje
A los 420 metros de profundidad llegaron los sondajes que se realizan en la mina para intentar llegar al refugio donde se deberían encontrar los 33 trabajadores. Otra de las alternativas, el desplazamiento por la chimenea o ducto de ventilación, llegó a los 260 metros, restando solo 160 para tener acceso a ellos. El problema es que en parte de ese tramo se deberá realizar un by pass de varios metros para poder retomar la rampa.
Un adulto bailando con la fea
Golborne se arriesgó a asumir el peor de todos los papeles.
Rafael Gumucio
El ministro Laurence Golborne hizo lo que tenía que hacer. Esta frase tan sencilla, tan rotunda, se ha convertido por obra y gracia de muchos irresponsables en una excepción.
Ante una realidad terrible, dio cabida al realismo sin el cual toda esperanza se convierte en un delirio. Preparó a las familias y a la prensa y a los chilenos para una posibilidad más que probable. No condenó a nadie a la muerte, pero sí de alguna forma hizo un gesto que el día de mañana puede ayudar a aliviar a los que quedan vivos: los familiares, los otros mineros.
A Golborne le tocó bailar con la fea, la más fea de todas las feas, la fea muerte probable, los feos datos y los más feos cálculos. El ministro de Minería nos recordó así que en política no siempre el querer es poder, que el poder también es asumir el no poder, es mostrarnos el límite de lo que se puede y lo que no se puede.
Ante ese niño eterno que es la opinión pública, Golborne se arriesgó a asumir el peor de todos los papeles, el más necesario de todos también, el papel del adulto que nos recuerda que los milagros son posibles, pero que no son normales, que la esperanza es lo último que se pierde, pero que es quizás bueno no perder antes que ella la lucidez.


