Los internos levantaron barricadas y se enfrentaron a gendarmes en la calle 11 del penal
Un allanamiento rutinario detonó la violenta reyerta. Al menos hay 54 reos heridos.
«Mi marido es uno de los heridos, nadie me dice dónde está, a dónde se lo llevaron», sollozaba Angelina Flores a pocos metros de la ex Penitenciaría. La joven, que había llegado corriendo a la cárcel al enterarse que los reos de la calle 11 estaban amotinados, supo en el lugar que el nombre de su pareja estaba en una lista de lesionados confeccionada por Gendarmería.
La intentaban consolar los familiares que poco a poco habían llegado a la cárcel, en avenida Pedro Montt, y gritaban con rabia ¡en el óvalo se están quemando los chiquillos! Eran cerca de las 19 horas de ayer cuando la ex Peni tomaba la figura de una chimenea humeante que traía a la memoria la madrugada del 8 de diciembre en el penal de San Miguel.
Se escuchaban gritos indescifrables desde dentro y sonidos de disparos. Las fuerzas antimotines caminaban por el techo y volvían a sentirse descargas de armas.
«No queremos más quemados, no queremos más muertos. no les peguen más», les gritaban a la cara los familiares a carabineros apostados en el lugar mientras carros de Bomberos iban y venían, y sonaban celulares con llamadas de los mismos reos a sus parientes que estában allí. «Están quemando colchonetas…», se escuchaba.
La trifulca era inmensa y la confusión también. El director de Gendarmería, Luis Masferrer, llegó a la ex Peni pasadas las 23 horas y relató que ayer se realizaban allanamientos preventivos que son frecuentes antes de Navidad y en los que se rastrean, por ejemplo, armas blancas.
Aunque Masferrer rechazó que estuviese ocurriendo un motín sí dijo que unos 250 reos de la calle 11 generaron barricadas y desórdenes y que luego «se acoplaron a esta actividad internos de las calles 9 y 10 y de las galerías 11 y 8. Esto significó que más de 300 funcionarios de la institución tuvieran que participar y controlar la población penal».
Masferrer dijo que «hay 54 internos con servicio hospital que van desde perdigón hasta heridas leves y 12 funcionarios también lesionados, todos derivados al Hospital de Carabineros».
A esta altura, la noche ya era más confusa porque el suboficial de Gendarmería, Daniel Vega, que trabaja en la ex Peni, tenía una versión distinta.
«Es un motín. estamos hablando del óvalo de la Penitenciaría y eso significa 3.500 internos. Hay focos de incendios. Nos atacaron con lanzas y con lanzallamas y nos tiraron agua caliente», expuso Vega remarcando que había 150 gendarmes en la cárcel aplacando los disturbios.
Anoche, el enfermero y suboficial de Gendarmería, Víctor Nieto, dijo que había 18 gendarmes heridos -algunos con fracturas nasales y uno con TEC cerrado- y 86 reos heridos.
Los telefonazosLa Fiscalía Occidente expuso ayer comprometedoras conversaciones que involucran a gendarmes en el tráfico de beneficios carcelarios a cambio de dinero.
Se trata de llamados que interceptó la policía este año a un grupo de gendarmes que ayer fueron formalizados por el delito de asociación ilícita para el cohecho
7.300 internos hay en la cárcel de avenida Pedro Montt. Su capacidad real no sobrepasa los 2.500 presos.
De lejos se veía el humo saliendo del peal.
Las esposas de los reos exigían saber qué pasaba con ellos.


