Este miércoles será la ejecución de Christa Pike en Tennessee, EE.UU., a firme desde 1996
Hay un recurso in extremis: una ordencautelar, emitida por la Corte Suprema Estatal.
«No hay excusa para lo que hice. Hay razones para mi forma de actuar, pero nada justifica el crimen ni el daño que he causado a tantas vidas». En una entrevista hace tres años, Christa Pike esbozó una especie de mea culpa por el crimen que cometió en 1995 y por el cual este miércoles será ejecutada, cumpliendo así la sentencia de muerte que durante más de tres décadas pesa sobre ella.
Con una infancia repleta de problemas y ataques sexuales, Pike tenía 18 años cuando entró a Job Corps, programa residencial gubernamental diseñado para ayudar a adolescentes disfuncionales a adquirir habilidades laborales.
Ahí conoció a Tadaryl Shipp, de 17 años, con quien entabló una relación sentimental; y a Shadolla Peterson, de 19 años, que se hizo su amiga. Los tres participaron en el asesinato de Colleen Slemmer, quien con 18 años había sido acusada por Pike de intentar robarle a su novio.
El crimen tiene detalles dolorosos: la víctima fue convencida por la victimaria de que quería abuenarse y para eso la convocó a una planta de vapor abandonada, cerca del campus de la Universidad de Tennessee.
Allí fue atacada por Pike y su novio, mientras Shadolla actuaba de vigía. Durante media hora fue sometida a golpes, insultos y cortes en el pecho que formaron un pentagrama. El corolario fue un trozo de asfalto con el que Pike le reventó la cabeza a la muchacha. Como un trofeo de guerra, la autora se quedó con un trozo del cráneo de la víctima que se guardó entre sus pertenencias como un souvenir.
En menos de dos días, los tres ya estaban detenidos; y al invierno siguiente Pike fue condenada a muerte en un juicio en que su defensa no tomó como argumentos el pasado caracterizado por abusos de toda índole. Su novio zafó porque, como era menor de edad al momento del crimen, no era elegible para el patíbulo.
Con el correr de las décadas se formó la convicción que Christa Pike era una víctima de vulnerabilidades estructurales que no fueron sopesadas por la justicia. Así surgió una campaña para salvarla de la muerte. En el sitio Misericordia para Christa (https://s.lun.com/merxvf) hay un compendio de estos argumentos que jamás fueron considerados formalmente.
«Resulta inconcebible que no presentaran ningún antecedente de abuso y violación, a pesar de que lo sabían. Su caso es tan singularmente conmovedor, no solo por su historial de violencia sexual realmente incomprensible, sino por la combinación de eso con su juventud y su enfermedad mental», declaró Sandra Babcock, parte de la defensa de Pike.
Los abogados de Pike presentaron una petición de clemencia de 226 páginas para intentar que su condena a muerte fuera conmutada por cadena perpetua. Argumentaron que Christa nació con daño cerebral orgánico y una malformación cerebral causada por el abuso de alcohol durante el embarazo de su madre. Durante su infancia desarrolló trastorno bipolar y sufrió síndrome de estrés postraumático como consecuencia del abuso, varias violaciones y la negligencia familiar, pero nunca recibió el tratamiento ni la atención médica adecuados.
Este lunes, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, se negó a indultarla. «Tras considerar detenidamente la solicitud de clemencia de Christa Gail Pike y revisar exhaustivamente el caso, mantengo la sentencia del estado de Tennessee y no tengo previsto intervenir», dijo la autoridad en un comunicado.
Si este miércoles le aplican la inyección letal, Pike se convertirá en la primera mujer en ser ejecutada en este estado en más de 200 años. Mientras que será la número 19 en Estados Unidos desde los años setenta. Pike -ahora de 50 años- pidió que quienes supervisen su deceso sean solo mujeres porque si fueran solo hombres ahondarían el trauma que marcó su vida.
La misericordia no ha alcanzado a materializarse en la familia de la víctima; May Martínez, mamá de la joven asesinada, apoya la ejecución de Christa. «Me sentiría mejor si sintiera el mismo dolor que sintió Colleen», declaró a BBC. Pike tiene un un recurso in extremis para salvar su vida: una orden cautelar, emitida por la Corte Suprema Estatal. Si no aplica tal orden, será ejecutada a las 10 horas, horario del Este en Estados Unidos (12 del día, hora de Chile).


