En Calama
No le gustaba ir al dentista a Carolina Espinoza. La mujer de 25 años, que vendía paltas en las calles de Calama, pasó tiempo aguantando un dolor de muelas hasta que fue de urgencia al hospital de la ciudad, el 2 de marzo. Al día siguiente fue derivada a Antofagasta.
En el hospital de Antofagasta intentaron detener una infección expandida hasta el tórax. La operaron de urgencia, pero la septicemia avanzó. La comerciante quedó en estado vegetal.
Su madre, Ruth Aravena, pide a las autoridades de salud que investiguen qué le ocurrió a su hija, cómo pudo quedar en estado vegetal por una muela infectada. En el hospital responden que «el grave proceso infeccioso» y la obesidad mórbidad de la paciente derivaron en ese estado.


