El empresario de 71 años había atravesado una neumonía que lo tenía convaleciente
El uruguayo tenía 19 años al momento del terrible accidente en la Cordillera de Los Andes, del que estuvo a poco de zafar.
Álvaro Mangino, uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia de Los Andes, falleció este sábado a la edad de 71 años, tras presentar problemas de salud derivados de una neumonía.
La noticia fue a dada a conocer por la familia a través de sus redes sociales con un mensaje que acompañaron de una fotografía que lo mostraba feliz junto a su esposa Margarita Arocena. «Así te vamos a recordar siempre! Que descanses en paz Mangi, papá. Al. Te queremos hoy y siempre», expresaron en publicaciones que superaron los 20 mil likes y los 900 comentarios.
Hace poco más de un año, el empresario uruguayo empezó a presentar problemas de salud relacionados a una neumonía, teniendo que asistir a eventos familiares con cilindros de oxígeno.
En febrero del año pasado, cuando la película «La Sociedad de la Nieve» gozaba de gran éxito, se trasladó hacia el Glaciar de las Lágrimas, lugar exacto donde ocurrió el fatal accidente aéreo en 1972. Horas después de llegar al lugar, según su propio testimonio, ocurrió un hecho que le erizó la piel, y que con el paso del tiempo cobraría sentido.
«Una vez que bajamos y llegamos al campamento donde pasamos la noche, el cielo nos regaló un doble arcoíris. Me gusta pensar que era una señal de mis amigos que se quedaron en la montaña de que estaban contentos de que los habíamos ido a visitar. Yo ya sabía que era la última vez que iba a subir y me estaba despidiendo», comentó en sus redes sociales.
Un viaje no contemplado
La historia de Álvaro Mangino tomó relevancia tras la tragedia, pues reveló que estuvo a punto de no subirse al vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya, que se precipitó en zona cordillerana de manera inesperada.
El hombre, de 19 años en ese momento, no era jugador del equipo amateur de rugby Old Christians Club ni estudiaba en el Colegio Stella Maris, de donde provenía casi el 100% de la delegación que viajó.
«Fui por dos amigos con los que nos veíamos bastante en esa época, eran del Christians. Uno el presidente del club, el otro jugaba. Al final no subieron, no sé por qué problemas personales. Yo tampoco iba a ir. Pero me llamó Marcelo Pérez, me hizo ir a la casa y me convenció», recordó en una entrevista reciente para Clarín.
Una vez ocurrido el accidente, junto a sus 15 compañeros comenzó la lucha por sobrevivir en condiciones climáticas implacables, tal como relata la película de Netflix ya mencionada, en la que fue personificado por el actor Juan Caruso.
Según su testimonio en el libro «La sociedad de la nieve», de Pablo Vierci, se rompió la pierna izquierda y fue Roberto Canessa el que recolocó los huesos con una maniobra infalible: «La pierna estaba derechita y hasta el día de hoy camino bien gracias a él».
Álvaro Mangioni fue considerado clave en la etapa de supervivencia, pues se encargó, junto a Gustavo Zerbino y Roberto Canessa, de transformar los trozos de carne humana en «tiritas y raciones minúsculas».
Su vida tras la tragedia
Cuando los sobrevivientes fueron ubicados tras 73 días, gracias a la eterna caminata de Roberto Canessa y Fernando Parrado, Mangioni fue el primero en subir al helicóptero que los llegó a rescatar. Con el tiempo, contrajo matrimonio con Margarita Arocena, su novia al momento del accidente, con quien formó una familia que abarcó cuatro hijos y seis nietos.
En cuanto al ámbito profesional, se formó como técnico agropecuario, se transformó en empresario, y se dedicó a dar conferencias motivacionales, hasta pocos años antes de su muerte.


