El actor de 78 años, recordado por Jurassic Park, falleció sorpresivamente tras vencer un cáncer
Era un caballero auténtico y noble, el galán de mis sueños, lo despidió Laura Dern. Periodista Yenny Nun lo recuerda como liviano de sangre.
«La próxima aventura comienza. Amor, siempre y por siempre», escribió con el corazón roto Jeff Goldblum para despedir al gran amigo que hizo mientras grababa la primera parte de «Jurassic Park», en 1993: Sam Neill, el actor neozelandés que a los 78 años falleció rodeado de su familia, sólo tres meses después de informar que había dejado atrás un linfoma angioinmunoblástico de célula T, un raro tipo de cáncer a la sangre que le fue diagnosticado en 2022.
Neill ha sido mencionado a menudo como uno de los actores más abiertos, graciosos y menos divos en el mundo del cine. Con Goldblum, armaron un dúo en que el oceánico tocaba la guitarra y su compañero, el piano, mientras promocionaban las películas sobre los dinosaurios. Siguieron con esa costumbre incluso cuando Goldblum lo visitaba en Oceanía. De hecho, existen varios videos en que se les ve pasándolo regio sacando un clásico de los 50, «Bye Bye love», de The Everly Brothers. https://www.youtube.com/watch?v=GIGBTHEXr2Q.
Nicole Kidman también se lamentó: «Fuimos amigos para siempre. Era encantador, amable, divertido e inteligente. Lo extrañaremos muchísimo».
Para Laura Dern, «Sam fue mi querido amigo de toda la vida, me demostró la profundidad de la lealtad, la protección y el amor, siempre con un ingenio sutil. Era un caballero auténtico y noble, el galán de mis sueños». Para Toni Collette su colega «era un encanto», mientras que Cillian Murphy lo definió como «una de las personas más amables, divertidas y gentiles».
Con entereza o quizás con humor, comentó tras el diagnóstico de cáncer: «No tengo miedo a morir en absoluto, pero sí me molestaría porque todavía hay cosas que quiero hacer. Es muy irritante morir».
Neill, nacido en Irlanda del Norte, pero criado en Nueva Zelanda, tenía fama de divertido y risueño, pese a que en varias de sus películas más recordadas interpretó a tipos retorcidos («Posesión», 1981), desquiciados («En la boca del miedo», 1994), violentos («La lección de piano», 1993) y hasta diabólicos («La profecía III», 1981).
En su libro de memorias, «¿Alguna vez te conté esto?», publicado justo cuando comenzó a temer por su vida, mostró su escepticismo ante la fama, Se veía a sí mismo como un «trabajador de la actuación» en lugar de una celebridad.
De hecho sentía compasión por uno de sus grandes amigos, el fallecido Robin Williams, quien pese a tener todo «era la persona más triste que conoció».
Precisamente el año en que su fama estalló con «Jurassic Park», 1993, decidió comprar un rancho en Nueva Zelanda al que llamó Two Paddocks, que fue creciendo con los años. Allí pasaba largas temporadas cultivando olivos, viñedos de pinot noir, además de criar vacas, ovejas, gallinas y cerdos.
Solía causar mucha gracia cuando contaba que los animales tenían nombres de sus amigos famosos. Estaba el carnero Jeff Goldblum, las vacas Helena Bonham Carter y Laura Dern, el gallo Michael Fassbender, la gallina Meryl Streep, la oveja Susan Sarandon, las cerdas Amy Adam y Angelica Huston, con quien se grabó haciendo yoga.
Como era un especialista en los chistes en que se palanqueaba a sí mismo, bautizó con su nombre a un chancho. En sus memorias explicó que ver al porcino Sam Neill revolcarse en el lodo era un ejercicio de humildad para mantener la cordura
¿Por qué les ponía esos nombres? En el famoso show televisivo de Graham Norton, Neill explicó que así lograba alargar la vida de los animales, «porque no te comerías a un amigo, ¿verdad?».
Sam usaba sus redes sociales para hablar sobre la naturaleza, actualizar su lucha contra una minera contaminante en su país y también para mostrar videos en que se le ve «hablando» con unas aves. «Están muy interesados en el auge del populismo de derecha, en Donald Trump, en el calentamiento global y el presupuesto de Nueva Zelanda», comentaba con su característico sentido del humor.
Cuando publicitaba la tercera entrega de «Jurassic Park» (2001) fue entrevistado por la periodista chilena Yenny Nun: «Era muy simpático, liviano de sangre. Contó que cuando chico era tartamudo y que uno de sus hijos lo había heredado. Entonces estaba casado con una japonesa (la maquilladora Noriko Watanabe) y que creía que las mujeres de ese país eran las más bonitas».
Neill estuvo casado dos veces y en sus matrimonios engendró dos hijos. Mucho años atrás, cuando tenía 20 años, tuvo un retoño al que dio en adopción porque no creía ser apto para la crianza. Sólo 25 años después se reencontraron.
Complejidad médica
Respecto a la enfermedad que aquejó a Sam Neill, Mauricio Sarmiento, médico internista y hematólogo UC CHRISTUS, informa: «El linfoma angioinmunoblástico de células T es un subtipo poco frecuente y agresivo de linfoma no Hodgkin que se origina en los linfocitos T, células fundamentales del sistema inmunológico. es una enfermedad de alta complejidad».
El actor se sometió a una terapia llamada CAR-T. ¿En qué consiste?
«Es uno de los mayores avances en el tratamiento de algunos cánceres hematológicos. Consiste en extraer linfocitos T del propio paciente y modificarlos genéticamente en un laboratorio. Las células CAR-T pueden multiplicarse dentro del organismo, localizar las células cancerosas y destruirlas de forma dirigida».